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EL DIARIO digital
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General Pico (Agencia) - En un clima de profunda preocupación y resistencia, la Multisectorial de General Pico brindó una conferencia de prensa en la sede local de la Unión de Trabajadores de Educación de La Pampa (UTELPa) para sentar posición frente al avance legislativo de la denominada Ley de Modernización Laboral, que finalmente fue aprobada por el Senado de la nación este viernes por la noche, tras un largo debate en el recinto, con 42 votos a favor, 28 en contra y 2 abstenciones.
Los referentes locales no solo advirtieron sobre las consecuencias inmediatas de esta normativa, sino que también trazaron un sombrío panorama sobre el conjunto de políticas que el Gobierno nacional intenta implementar, afectando desde los recursos naturales hasta el sistema jubilatorio y educativo.
La jornada comenzó con un balance del reciente paro nacional, una medida que los voceros consideraron fundamental para demostrar la fuerza de la unidad obrera. María Ester Campos, representante de la CTA, fue enfática al respecto: "El paro anterior del 19 de febrero fue un paro contundente, aunque dio la sensación de que no se sintió a través de los medios. En realidad, fue un paro fuerte donde se paralizó el transporte terrestre, marítimo y aéreo en todo el país, además de los bancos y gran parte del sector estatal", señaló, desmintiendo la narrativa de invisibilidad que intentaron imponer algunos sectores comunicacionales.
Para Campos, la lucha contra la precarización no es una opción, sino una necesidad de supervivencia. "Hay que dar marcha atrás a esta reforma laboral que sabemos que viene nada más que a sacar conquistas y derechos. No nos vamos a bajar de esta lucha popular hasta enterrar esa ley que va a ser un desastre. Vienen arrasando con todo, desde la educación hasta la Ley de Glaciares", sentenció con firmeza antes de que la Cámara alta hiciera oídos sordos a los reclamos de las organizaciones de trabajadores.
Complicidad de legisladores
Desde una perspectiva política y estratégica, Christian Rosso, del Sindicato de Trabajadores de la Educación Pampeana (SITEP), aportó una visión realista pero combativa sobre el trámite parlamentario. Reconoció que el escenario legislativo era adverso, denunciando la complicidad de legisladores pampeanos de la UCR, el PRO y La Libertad Avanza. "Esta pulseada hoy por hoy nos tiene en una fase de derrota, porque seguramente la reforma laboral va a salir, pero tendrá una continuidad en la lucha popular", analizó Rosso.
El referente del SITEP enmarcó la reforma dentro de un "combo" destructivo: "En este contexto de recesión, despidos, precarización y ajuste en la Universidad y el sistema jubilatorio, lo que decimos es que hay que dar la pelea y esperar el segundo tiempo. Somos parte de las historias populares de nuestro pueblo, que sabemos de estas luchas de largo aliento", afirmó, apelando a la memoria histórica del movimiento obrero argentino.
La destrucción del agua
Por su parte, la docente jubilada Nilda Masci puso el foco en una de las mayores preocupaciones ambientales de la Multisectorial: la modificación de la Ley de Glaciares para favorecer el saqueo minero. El proyecto del Gobierno del presidente Javier Milei, que reduce las áreas obligatoriamente protegidas, ya recibió media sanción en el Senado y debe ser tratado por la Cámara de Diputados.
La advertencia de la dirigente piquense sobre las consecuencias de esa norma fue lapidaria: "Esto significa la destrucción del agua potable. No solamente nos van a matar de hambre, sino también de sed. Y esto no es una metáfora, es la realidad".
En ese marco, Masci instó a la comunidad a comprender que la entrega de recursos estratégicos es una "catástrofe ambiental deliberada y provocada" que debe combatirse con la misma intensidad de las reivindicaciones salariales.
Represión
La conferencia concluyó con un fuerte repudio a la violencia institucional ejercida recientemente en el Congreso contra ambientalistas y trabajadores de prensa. La Multisectorial cerró filas bajo una premisa clara: lo que el Gobierno llama "modernización" no es más que un regreso al siglo XIX, donde el trabajador carecía de protecciones básicas.
"Defendemos condiciones conquistadas con años de lucha y con la vida de mucha gente. Los trabajadores no tenemos privilegios, tenemos derechos que, si no defendemos, dejarán de existir", concluyeron.