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EL DIARIO digital
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Un profundo dolor atravesó a la comunidad de Colonia Barón y de Río Cuarto tras el sepelio de Paolo de la Fuente, el joven pampeano que murió luego de permanecer dos semanas internado, como consecuencia de un brutal ataque ocurrido en el barrio Fénix de la ciudad cordobesa. Sus restos fueron despedidos ayer por familiares, amigos y allegados en el Cementerio de la Concepción de Río Cuarto, en una ceremonia cargada de conmoción y reclamos de justicia.
Antes, en la tarde del miércoles, tras conocerse su fallecimiento, se realizó en esa ciudad una nutrida movilización, marcada por el dolor, la bronca y el pedido de respuestas, que al grito de "Justicia por Paolo" marchó desde la Municipalidad hasta la Catedral, donde los presentes encendieron velas blancas y elevaron una oración en su memoria.
En paralelo se hizo también una manifestación similar en Colonia Barón. La convocatoria comenzó pasadas las 20 horas y estuvo encabezada por familiares directos de la víctima, como su tía Vilma y su sobrina, junto con amigos de la infancia, la intendenta Mónica Stadler y numerosos pobladores que se sumaron al pedido de esclarecimiento del hecho. Los participantes caminaron en silencio desde la Municipalidad hasta la plaza principal, donde rezaron un Padre Nuestro, encendieron velas y aplaudieron en señal de acompañamiento y reclamo de justicia.
Los presentes evocaron al joven como una persona humilde, familiar y de gran calidad humana, que nunca perdió el vínculo con su pueblo natal.
Homicidio
De la Fuente, de 37 años, había sido baleado el pasado 7 de enero cuando regresaba en moto a su casa luego de disputar un partido de fútbol con amigos. Según la investigación, fue confundido con otra persona y atacado de manera deliberada. Un automóvil lo embistió, lo arrastró varios metros y, tras el impacto, el conductor descendió del vehículo y le efectuó 15 disparos.
Gravemente herido, Paolo fue trasladado de urgencia al Nuevo Hospital San Antonio de Padua, donde los médicos debieron amputarle una pierna producto de la gravedad de las lesiones. A pesar de los esfuerzos médicos, su estado no mostró mejorías y finalmente falleció tras 14 días de internación en terapia intensiva.
Con su deceso, la causa judicial dio un giro determinante. El único detenido por el hecho, Braian Agustín Vilches, de 26 años, será imputado por homicidio calificado, una calificación más grave que la inicial. "Con la muerte de Paolo, se agrava la imputación del detenido", confirmó al portal Puntal la abogada querellante Victoria Albert, representante de la familia De la Fuente. Por su parte, el abogado Rolbi Valdivieso asumió la defensa del acusado.
La investigación estuvo inicialmente a cargo del fiscal Pablo Jávega, luego pasó a Daniel Miralles, quien se apartó del expediente por "enemistad manifiesta" con el defensor del imputado. Finalmente, el caso quedó en manos de la Fiscalía de Laboulaye, que continúa con las medidas probatorias.
Según reconstruyeron los investigadores, Vilches habría actuado creyendo que Paolo era otra persona con la que mantenía un conflicto previo. Las fuentes judiciales indicaron que el verdadero destinatario del ataque tendría una contextura física similar y una motocicleta idéntica a la de la víctima. Además, trascendió que el acusado posee antecedentes delictivos vinculados al uso de armas.
Durante los allanamientos realizados dos días después del ataque, la Policía secuestró un Volkswagen Vento, presuntamente utilizado en el hecho, aunque el vehículo no figura a nombre del imputado. También fueron incautadas armas de fuego, prendas de vestir y teléfonos celulares, elementos que ahora forman parte de la investigación.
Vilches permanece detenido a la espera de ser indagado formalmente, mientras la causa avanza bajo la nueva carátula. En paralelo, el crimen generó una fuerte reacción social tanto en Río Cuarto como en La Pampa. Familiares, amigos y vecinos volvieron a expresar su indignación por la violencia del hecho y por el carácter absurdo del ataque: Paolo no tenía ningún vínculo con sus agresores y fue, simplemente, un blanco equivocado.
Oriundo de Colonia Barón, De la Fuente se había radicado en Córdoba hacía más de una década, impulsado por su carrera futbolística y su participación en la Liga Regional de Fútbol. Su muerte dejó una huella profunda en ambas comunidades y reavivó el reclamo de justicia por un crimen que, por su brutalidad y sin sentido, conmocionó a toda la región.