La Pampa

Solo dos localidades pagaron un bono a sus empleados

Francisco Tassone intendente de Quemà Quemà con parte de su equipo
Francisco Tassone, intendente de Quemú Quemú, con parte de su equipo.
Quemú Quemú y Ceballos se diferenciaron del gobierno provincial y pagaron refuerzos a sus empleados. Ambos lo hicieron con fondos propios.

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EL DIARIO digital

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En un escenario de fuerte tensión entre el Gobierno Provincial y los gremios estatales por la negativa a pagar una suma compensatoria, dos intendencias pampeanas decidieron tomar un camino propio. Quemú Quemú y Ceballos, ambas gestionadas por la Unión Cívica Radical (UCR), se convirtieron en las únicas localidades de las 80 que integran la provincia en otorgar un bono a sus trabajadores municipales.

La decisión de los intendentes Francisco Tassone (Quemú Quemú) y Juan Cruz Vega (Ceballos) genera una situación de incomodidad en el resto de los jefes comunales, quienes alegan no tener margen financiero para imitar la medida. Mientras el gobernador Sergio Ziliotto sostiene que un bono de $400.000 para toda la administración pública implicaría un costo inalcanzable de 13.000 millones de pesos, estas dos comunas utilizaron fondos propios para asistir a sus empleados ante la crisis económica.

Ceballos fue la pionera: el intendente Juan Cruz Vega otorgó un bono de $300.000 a sus 16 empleados. Además, sumó un refuerzo de $200.000 adicionales para ocho de ellos que trabajaron durante la emergencia climática causada por las recientes tormentas. Según Vega, el gasto fue cubierto íntegramente con recursos municipales.

Vega, el jefe comunal más joven de la provincia, ya ha mantenido cruces con funcionarios de su comuna y de la Provincia. En agosto de 2025, la presidenta del Instituto Provincial Autárquico de Vivienda (IPAV), Erica Riboyra, fue abucheada por allegados a Vega en pleno discurso por la entrega de viviendas en la localidad.

Otra polémica con derivaciones políticas partidarias ocurrió a principio del año pasado, cuando denunció públicamente que recibió amenazas contra su persona y contra el municipio y acusó al padre de una nena que sufre una enfermedad crónica, que le reclamaba por una obra no finalizada en su vivienda. El hombre, por su parte, asegura que nunca lo amenazó y su reclamo ya formaba parte de un pedido de informe de los concejales del PJ sobre los plazos de terminación de los trabajos financiados con fondos provinciales y municipales.

En tanto, en Quemú Quemú, la gestión de Francisco Tassone, depositó este jueves 15 una suma no remunerativa de $200.000. Aunque en los recibos no figura técnicamente bajo el concepto de "bono", la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) confirmó que funciona como tal para paliar la pérdida del poder adquisitivo.

Este alivio salarial llega en un momento de extrema rigidez fiscal, donde la mayoría de los intendentes —incluso del mismo signo político— han decidido acompañar la postura de la Provincia de no desbordar el gasto público.

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