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EL DIARIO digital
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La reciente gira de un grupo de diputados nacionales argentinos a China, entre ellos el pampeano Martín Ardohain (PRO), desató una fuerte controversia en los pasillos del Congreso y en las redes sociales, al poner bajo debate no sólo la transparencia en el financiamiento de la actividad, sino también la coherencia política ante el contexto internacional actual.
La comitiva, encabezada por Juliana Santillán, diputada de La Libertad Avanza y presidenta del Grupo Parlamentario de Amistad con la República Popular China, viajó al gigante asiático durante la primera quincena de enero. Entre los legisladores también estuvieron Mariano Campero, Guillermo Montenegro, Álvaro Martínez y María Cecilia Ibáñez por el bloque libertario, así como Emmanuel Bianchetti y Martín Ardohain por el PRO.
Financiamiento cuestionado: ¿dinero público o privado?
Las versiones iniciales sobre el viaje hablaban de una actividad no oficial y pagada por los propios diputados. La controversia estalló cuando se difundió en redes un video de la diputada Santillán a bordo del avión, lo que encendió críticas por supuesta opacidad del financiamiento en el medio de un debate público sobre austeridad y gastos del Estado.
Ante las críticas, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, negó que el viaje haya sido financiado con fondos del Congreso y sostuvo que se trató de una invitación formal del Departamento de Asuntos Exteriores de China, aclaración que también repitió Santillán. Sin embargo, la diputada también afirmó que "cada diputado pagó sus gastos" y que "no le salió un solo peso a los argentinos", generando aún más dudas sobre quién cubrió realmente los costos.
Críticas cruzadas y contexto internacional
La controversia trascendió el plano local dado que el viaje se produce en un contexto geopolítico delicado: mientras el presidente Javier Milei ha intentado alinearse con la postura de Estados Unidos frente a la influencia china en la región, especialmente con el gobierno de Donald Trump, esta gira interpretada por algunos como un gesto de cercanía con Beijing generó ruido en la agenda diplomática.
En ese marco, las actividades incluyeron reuniones con empresas privadas chinas, entre ellas gigantes como Huawei, lo que sumó nuevas críticas desde sectores de la oposición y usuarios en redes, quienes lo vieron como contradictorio con la narrativa oficial del Gobierno argentino.
Vinculación con decisiones legislativas previas
Además de la cuestión del financiamiento, el escándalo se profundizó cuando trascendió que todos los legisladores involucrados en la gira habían votado en 2024 a favor de un convenio de eliminación de la doble imposición con China, cuyo contenido implica beneficios impositivos para empresas de ese país. Críticos del viaje señalaron que ese acuerdo sobre el cual hay una ley aprobada que elimina la doble tributación para empresas chinas y argentinas podría relacionarse con los beneficios comerciales de compañías como Huawei, una de las empresas visitadas por la delegación.
En la Cámara de Diputados algunos legisladores opositores llegaron a sostener que esto los coloca en una "situación de delitos de dádivas internacionales".
Respuestas oficiales y defensas
Desde el entorno de Ardohain y otros diputados que participaron del viaje, se defendió la gira señalando que se trató de una visita institucional del Grupo de Amistad Parlamentaria con China, destinada a promover relaciones comerciales por ejemplo para la exportación de productos agroindustriales argentinos y a profundizar intercambios económicos en industria y tecnología.
Por su parte, Santillán y otros legisladores que integraron la delegación insistieron en que la invitación fue formal y que los resultados de la actividad serán informados próximamente.