Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
Beto Desuque: Buenas, buenas, buenas ¿qué tal, qué tal, qué tal? ¿Cómo anda la cosa por acá? ¡Salú a esa barra!
Mesero: - Hooola, Betito querido, ¿cómo te vaaa?
Beto Desuque: - Todo pipí cucú. Servime algo que hoy vengo más contento que bostero con triunfo bajo el brazo. Boca ganó, zafó de un malhumor de novela y ahora ya hay gente esperando la Libertadores como si fuera la tierra prometida.
Mesero: Vos no aprendés más. Te ilusionás rápido.
Beto Desuque: Y bueno, alguna alegría hay que fabricarse. Porque si mirás la política pampeana, se te enfría hasta el pocillo. Los municipios están con la soga al cuello, rascando la olla y haciendo cuentas con un lápiz cada vez más cortito.
Mesero: La motosierra de El Javo no pasó de largo, digamos.
Beto Desuque: Ponele. Pasó, volvió, pegó la vuelta y dejó el tendal. Menos recursos, menos obra pública, menos programas, menos respaldo. Después te recitan que no hay plata como si eso resolviera algo, pero andá a decirle a un intendente que tiene que juntar residuos, mantener calles, prender luces y dar respuestas con la caja tiritando.
Mesero: Y ya no lo dice solamente el peronismo...
Beto Desuque: Ahí está la señal. Cuando los opositores también pegan el grito, es porque la cosa viene fulera en serio. Abel Sabarots en Acha, Martín Mugica en Macachín, Leonel Monsalve en 25 cada uno con su estilo, pero todos diciendo más o menos lo mismo: así no se puede seguir.
Mesero: Lo de Monsalve viene con suplemento petrolero.
Beto Desuque: Claro. Porque además de la asfixia general, en 25 de Mayo tienen la incertidumbre de Medanito colgando como nube negra. No alcanza con mirar la coparticipación o los números del mes: también tienen que ver qué pasa con el petróleo, otra novela que promete mucho y aclara poco.
Mesero: Esas son las quejas de radichetas y PRO, pero en el bando del campañeraje no es que están bailando arriba de la mesa.
Beto Desuque: Ni cerca. Esto les pega a todos. No hay escudo partidario que te salve cuando desde Nación te cortan de todo. Fernanda Alonso, por ejemplo, también anda remando esa cuesta empinada en Pico, con gestión, estructura y oficio, pero igual con el panorama cuesta arriba.
Mesero: Y además ya empezó a hablar de su futuro político
Beto Desuque: Sí, con esa gimnasia que tiene la política para decir y no decir. Avisó que no piensa en una nueva reelección, que ya bastante tiene con el presente. Pero tampoco salió a anotarse con desesperación para la gobernación. Dice que ese cargo no le quita el sueño.
Mesero: Ajá. O sea que no le quita el sueño pero tampoco le molesta soñarlo.
Beto Desuque: Je. Ponele. En política nadie se acuesta sin dejar una ventana entornada. Nadie quiere parecer apurado, pero tampoco dormido. Entonces te dicen que falta mucho, que hoy la prioridad es gestionar, que no es momento de candidaturas y mientras tanto van acomodando fichas.
Mesero: Una mezcla de ajuste, angustia y poroteo.
Beto Desuque: Ponele. Los municipios sobreviven como pueden, los intendentes hacen equilibrio sobre una cuerda cada vez más finita y la dirigencia, encima, ya va mirando de reojo la próxima pantalla. El problema es que una cosa es especular con la carrera y otra muy distinta administrar con la soga al cuello.