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EL DIARIO digital
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Beto Desuque: -Buen día, buen día, buen día ¿qué tal, qué tal? ¡Salud a la barra! Fabio, traeme un cafecito que vengo más desvelado que arquero suplente en amistoso falopa.
Mesero: -Buen día, Beto ¿todavía seguís indignado con el partido de la Selección contra Mauritania?
Beto Desuque: -Ponele. Aunque tampoco le voy a caer a Scaloni por ese trámite de oficina. Pero digamos todo: fue un compromiso de poca monta, de esos que se juegan porque hay que llenar una fecha y cobrar la entrada. Más que amistoso, una siestita internacional.
Mesero: -Sirvió para mover las piernas y seguir sumando casilleros.
Beto Desuque: -Ponele, claro, y también para confirmar que cuando enfrente no te exigen ni la contraseña del WiFi, todo parece más fácil. Pero bueno dejemos de hablar de sparrings, porque acá hubo otra multitud que sí dijo algo en serio.
Mesero: -Lo decís por la movilización por la Memoria.
Beto Desuque: -Esa misma. Masiva, contundente, sentida. Una de esas postales que te acomodan el marote en tiempos donde hay tanto delirante con ganas de reescribir la historia a conveniencia. Muchísima gente en la calle, varias generaciones, un mensaje claro. Cuando la Memoria se vuelve cita colectiva, no hay algoritmo ni provocación berreta que la tape.
Mesero: -Y además con un peso simbólico fuerte.
Beto Desuque: -Tal cual. Porque no fue una juntada más ni una formalidad de calendario. Fue una demostración concreta de que hay cosas que siguen vivas, aunque algunos se hagan los distraídos. Y hablando de distraídos ¡mamita querida el berenjenal que se armó con Medanito y Pampetrol ¡
Mesero: -Fuá. Ahí ya entramos en terreno pantanoso.
Beto Desuque: -Pantanoso, aceitoso, espeso. Un asunto que tendría que caminar con alguna lógica y está empetrolado hasta la coronilla. Todo oscuro, todo trabado, todo tironeado. Como si nadie quisiera hacerse cargo del paquete, pero todos quisieran meter la cucharita.
Mesero: -Lo que vi es que fue a la Legislatura Leonel Monsalve.
Beto Desuque: -Sí, el intendente de 25 de Mayo se pegó una vuelta por Diputados y, más que defender una posición política o despejar dudas de fondo, se dedicó a aclarar que él no es lobbysta de PCR. Mirá vos. Tanto empeño en explicar lo que no es suele dejar un perfume raro en el ambiente. No aclares tanto, hermano, porque así no iluminás: oscurecés.
Mesero: -Y encima se llevó un reto.
Beto Desuque: -Y claro. Lovera, que desde que le dieron la botonera del bloque anda agrandadísimo, le salió con los tapones de punta. Lo trató como si fuera un alumno que habló de más en el aula y le pidió que no diga pavadas. Fino como talón de oso. Viste cómo es hay gente que pega un cargo y se acomoda el saco como si hubiera heredado la lapicera de San Martín.
Mesero: -Lo que sí, se nota que la discusión está picante.
Beto Desuque: -Ponele. Y enredada. Algunos que hasta hace dos minutos se colgaban la camiseta para jugar este partido ahora dicen que mejor lo miran desde afuera. Ahí lo tenés a Marcelo Rucci, por ejemplo.
Mesero: - ¿Por qué decís?
Beto Desuque: - Y se había mostrado cerquita de Monsalve, con entusiasmo de comentarista partidario, se ponía su camiseta. Pero ahora salió a decir que en esta no se mete. Que la mira de afuera. Se ve que cuando la pelota quema, varios prefieren pasar de largo y hacerse los espectadores.
Mesero: -Ese hubo ruido también sonó en la oposición, ¿no?
Beto Desuque: -Y sí. Laura Trapaglia pidió que no les tiren la pelota a los diputados, como si en la cancha legislativa alguno pudiera hacerse el alcanzapelotas, nomás. Mientras tanto, entre chicanas y chacota, Noelia Viara sigue levantando perfil gracias a este quilombo. A algunas la crisis les cae como maquillaje televisivo: de golpe aparecen en todos los planos. Je.
Mesero: -Y en el peronismo también hay algunos silencios raros, ¿no te parece?
Beto Desuque: -Ni hablar. Noelia Sosa, la ultravernista que en su momento hizo una denuncia ante la Fiscalía de Investigaciones y ahora actúa como si a ese capítulo se lo hubiera comido un apagón. Como si nada. Como si el disco rígido hubiera sido formateado y acá no hubiera pasado absolutamente nada. Y no, querida, las cosas no se resetean porque convenga mirar para otro lado
Mesero: -O sea que nadie termina de hacerse cargo del todo.
Beto Desuque: -Eso. Unos aclaran demasiado, otros retan, otros se borran, otros suben el perfil y otros hacen de cuenta que el archivo no existe. Mientras tanto, la discusión sigue empantanada, sin avances claros, en un clima cada vez más opaco. Y así estamos, querido: con un tema pesado, decisivo, embarrado y difícil de desenredar. Más negro que el carbón.