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EL DIARIO digital
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Beto Desuque: Buenas, buenas ¿cómo anda la barra? Linda despedida del verano, ¿eh? Esa lluviecita del viernes cayó mansita, sin hacerse la protagonista. Una rareza: agua con buenos modales.
Mesero: Tal cual, Betito. Esta vez no vino a arrasar nada.
Beto Desuque: Se agradece. Bastante tenemos con otros diluvios, pero de política y fulbito. Mirá si no: se suspendió la Finalissima entre Argentina y España, que venía vendida como si fuera la cita del siglo.
Mesero: - ¿¡Viste vos?!
Beto Desuque: - Y en los sorteos coperos, a Boca le tocó el "grupo de la muerte". Pero a River el "grupo de la risa". Je. Le armaron uno que parece inventado por un humorista: Red Bull Bragantino, Blooming y Carabobo
Mesero: Je. Nombres que ya dan ganas de cargar.
Beto Desuque: Hablando de Carabobo el que la tiene complicada es Adorni, ¿eh?. Porque una cosa es sobrar desde un atril y otra muy distinta es cuando la Justicia te empieza a mirar los papeles, la cocina y la caja.
Mesero: Viene fulera la mano libertaria.
Beto Desuque: Ponele. Y bastante desprolija. Ahí está lo de la Fundación Faro, con los manejos de la plata de campaña bajo la lupa y Adrián Ravier haciendo méritos para entrar al Salón de la Fama del papelón
Mesero: - Claro, porque además de los desmanejos con la guita se pasó de vivo en un acto el otro día
Beto Desuque: - Lo de comparar a El Peluca con Adam Smith porque "no se casó con ninguna mujer, sino que se casó con las ideas" fue un esfuerzo sobrehumano por quedar como alcahuete ilustrado y terminar como meme con pretensiones.
Mesero: Hay gente que no adula: se inmola.
Beto Desuque: Ponele. Y después se sorprenden cuando los miran de costado. Pero bué. En el campamento compañero también hay entretenimiento. Porque mientras El Ruso Ziliotto lanzaba su Plan de Desarrollo, en otro rincón florecía una escena más vieja que el peronismo mismo: la foto de la interna.
Mesero: Apareció Verna.
Beto Desuque: No importa cuándo digas esto. Je. Jubilado, retirado, en modo huerta, cosechando tomates, según dice. Una existencia casi rural, de hombre reconciliado con la naturaleza. Pero se urbanizó esta semana: lo llamó a Perico Pérez Araujo y le dijo: "poné el mate que ahí voy", para que media dirigencia empiece a transpirar interpretación.
Mesero: Y no es una visita cualquiera.
Beto Desuque: No, claro. Fue de esas fotos que en política pesan más que una asamblea. Estuvieron Perico, Alicia Mayoral y una pibada del riñón. Y encima el vernismo pegó el faltazo en el lanzamiento del Plan de Desarrollo. Entonces la pregunta cae de madura: ¿hay acuerdo o no hay acuerdo entre los popes de la Plural?
Mesero: ¿Y?
Beto Desuque: Y hay algo muy peronista: acuerdo en público, desconfianza en privado y cálculo en todos lados. Nadie quiere romper del todo, pero tampoco regalarle la lapicera al vecino. Se ceban unos mates, se sacan una foto, se sonríen para la tribuna y abajo de la mesa cada cual acomoda sus propios tomates.
Mesero: Unidad en cuotas.
Beto Desuque: Ponele. Esto no es una reconciliación: es una tregua con reposera. Una postal de otoño. Todo parece calmo, pero en el fondo cada uno está midiendo qué cosecha le queda y a quién le piensa tirar el cajón por la cabeza cuando llegue la hora.
Mesero: Qué cosa el peronismo pampeano
Beto Desuque: Una verdulería sentimental, Fabio. Entre el mate y los tomates, nadie sabe si están preparando una ensalada o una guerra.