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EL DIARIO digital
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Después de un intento fallido que dejó gusto a poco, la AFA salió a reordenar el escenario. Y lo hizo con un mensaje claro y cargado de necesidad: la Selección Argentina tendrá su despedida ante el público local antes del Mundial. No será con una potencia europea, sino frente a Guatemala. Y ahí aparece la frase que busca justificarlo todo.
"Porque queremos jugar", escribió Claudio Tapia, en un posteo que funciona tanto como anuncio como respuesta a las críticas. Traducido: si no hubo Finalissima, al menos habrá partido.
De España a Guatemala: el giro que no se esperaba
El plan original era otro. La idea de enfrentar a la Selección de fútbol de España en una nueva Finalissima prometía un duelo de alto voltaje. Pero la negociación se empantanó.
Desde AFA no aceptaron jugar en Madrid y exigieron una sede neutral. Apareció Italia como alternativa, pero el desacuerdo por la fecha terminó de dinamitar el acuerdo.
Resultado: partido caído y expectativa pinchada.
- Un rival más accesible, pero con otro objetivo
- En ese contexto, el amistoso ante la Selección de fútbol de Guatemala aparece como una solución pragmática.
- No es el rival que ilusiona desde lo deportivo, pero sí cumple otra función: garantizar una despedida en casa, con estadio lleno y clima mundialista.
- Y ahí está el foco del mensaje de Tapia: reconectar con la gente.
- La despedida como acto político
El partido no es solo fútbol. Es también una puesta en escena. La Selección jugando en Argentina, con la gente empujando, en la antesala del Mundial.
- Un cierre emocional que, además, busca tapar el ruido que dejó la Finalissima frustrada.
- "Argentina merece despedirse en casa", insistió Tapia. Una frase que suena más a necesidad que a elección.
Entre la ilusión y el pragmatismo
La realidad es que el calendario apretado, las tensiones con UEFA y la logística internacional condicionan cada movimiento. Y en ese contexto, asegurar un partido aunque no sea el ideal termina siendo una victoria parcial.
El 31, entonces, no habrá duelo de campeones. Pero sí habrá tribunas llenas, camisetas celestes y blancas y una despedida que intentará estar a la altura de la ilusión.
- Porque si algo tiene claro la AFA, es que antes del Mundial no puede darse el lujo de otro traspié.
- Y esta vez, aunque sea con Guatemala enfrente, el show tiene que salir sí o sí.