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EL DIARIO digital
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El gigante japonés quedó en el centro de una tormenta judicial que puede sacudir la industria gamer. En Londres, arrancó un juicio contra Sony por presunto abuso de posición dominante en su tienda digital de PlayStation. El número no pasa desapercibido: casi 2000 millones de libras, unos US$2680 millones, están en juego.
La acusación es directa y apunta al corazón del negocio: si tenés una PlayStation, no tenés alternativa real para comprar juegos digitales fuera de la PlayStation Store. Y ahí, según los demandantes, es donde se cocina el sobreprecio.
Un monopolio bajo la lupa
La demanda sostiene que Sony habría construido un sistema cerrado durante casi una década, bloqueando la competencia y obligando a los usuarios a pasar sí o sí por su tienda oficial.
El argumento es simple, pero potente: sin competencia, los precios se disparan.
Uno de los ejemplos que pusieron sobre la mesa fue el de Assassin's Creed Shadows para PS5. Según los denunciantes, en formato digital se vende a casi 70 libras, mientras que en físico puede conseguirse a la mitad en tiendas tradicionales.
La diferencia no es menor. Y, para los abogados, es la prueba de un sistema diseñado para maximizar ganancias a costa del usuario.
El 30% que enciende la polémica
Otro punto caliente es la comisión del 30% que Sony aplica sobre las ventas digitales, incluyendo contenido adicional dentro de los juegos.
El número no es exclusivo de PlayStation otras plataformas también manejan cifras similares, pero los demandantes aseguran que en PC y otros ecosistemas hay mayor competencia, lo que termina empujando los precios hacia abajo.
- En el caso de PlayStation, esa competencia simplemente no existe.
Una demanda que abarca a millones
El caso no es individual. Se presenta en nombre de 12,2 millones de jugadores en el Reino Unido, bajo un esquema colectivo donde todos los afectados quedan incluidos automáticamente.
Si prospera, el impacto puede ser histórico, no solo por el monto sino por el precedente que podría sentar en toda la industria digital.
La defensa de Sony: "el sistema cierra"
Desde la compañía rechazan las acusaciones y plantean otra lectura: si se analiza el ecosistema completo consola, juegos, servicios, la rentabilidad no sería excesiva.
Además, aseguran que sus precios están alineados con los de otras plataformas. Y dejan un argumento clave: si fueran más caros de lo debido, los usuarios y desarrolladores migrarían.
- El problema es que, en consolas, esa migración no es tan simple.
- Un conflicto que puede escalar globalmente
- El juicio en Reino Unido no es un caso aislado. Hay procesos similares en marcha en países como Portugal, Países Bajos y Australia.
- La sospecha es que no se trata de una práctica puntual, sino de una estrategia global.
Y ahí es donde la historia se vuelve más incómoda para Sony: si los tribunales confirman el abuso, el modelo de negocio de las consolas podría quedar bajo revisión.
Por ahora, la partida recién empieza. Pero esta vez, Sony no controla el tablero.