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Reconfiguración del poder, de la mano de los tecno oligarcas.

Reconfiguración del poder de la mano de los tecno oligarcas Imagen creada por IA (JPS)
Reconfiguración del poder, de la mano de los tecno oligarcas. Imagen creada por IA (JPS)
Peter Thiel aterrizó en Argentina y piensa quedarse dos meses. Cuándo fue la última vez que un empresario generó este nivel de atención política?

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Por Federico Rodriguez Castro

Pongámonos en contexto. Thiel es co-fundador de PayPal, primer inversor externo de Facebook y creador de Palantir Technologies, la empresa de análisis de datos fundada con financiamiento de la CIA que hoy tiene contratos con el Pentágono, el Ejército de los Estados Unidos y el servicio de inmigración. Palantir es un software que vende la capacidad de ver todo lo que ocurre dentro de un país, conectando bases de datos dispersas, rastreando personas y anticipando comportamientos. Quien contrate este producto no lo suelta fácilmente, y esa dependencia es su modelo de negocio.

Más allá de la relevancia de Palantir como su caballito de batalla, es importante destacar la ideología de este hombre. Hace casi veinte años, Thiel escribía sin ninguna ambigüedad que "la libertad y la democracia son incompatibles". Su diagnóstico era que la democracia de masas produce regulación, redistribución y límites al poder privado, por lo cual según su visión sofocaría la innovación. La solución, según él, ya no es ganar las elecciones sino escapar de la política a través de la tecnología, construyendo infraestructuras tan necesarias que los países no puedan prescindir de ellas, y desde ahí operar por encima de cualquier votación.

Así como como se lee. Infraestructuras tan necesarias que los Estados no puedan prescindir de ellas.

Aprovechando que Thiel se encuentra en boga, abre la puerta para explicar lo que considero es la nueva reconfiguración del poder del siglo XXI.

Un conglomerado de empresarios tecnológicos, que sus nombres son bien conocidos como Elon Musk, Jeff Bezos, Mark Zuckerberg, y el propio Thiel, han acumulado un tipo de poder que no existía antes. Además de poseer exorbitante riqueza, ellos tienen y operan con algo más profundo y difícil de ver, que es el control sobre infraestructura sobre la que funcionan los Estados modernos.

Musk con satélites. Bezos con infraestructura digital . Zuckerberg con sistemas de comunicación y Thiel con datos.

Llamarlos "tecno-oligarcas", es entre otras cosas, distinguirlos de cualquier empresario tradicional que opera principalmente a través del dinero y depende del Estado para funcionar.

Aca la lógica es exactamente inversa ya que los países terminan dependiendo de ellos. Y lo que se pacta es que básicamente las corporaciones ponen su capacidad de vigilancia e información al servicio del poder político, y el Estado les garantiza operar sin que nadie los regule. Sin que nadie los frene.

Esto los vuelve, en muchos casos, más influyentes que la mayoría de los jefes de Estado del mundo. Con las excepciones obvias de Estados Unidos, Rusia y China, ningún presidente puede ignorar a quien controla sus comunicaciones, sus datos o su conectividad. El poder además de ser económico, es estructural, tecnológico y, por ende profundamente político.

Entonces por qué Thiel elige a Argentina? Por que se queda 2 meses? lo dijo él mismo en noviembre de 2024: "Argentina podría ser el futuro de Europa y de Estados Unidos". No estaba hablando de una cuestión turística. Es el reconocimiento de que nuestro país, bajo esta modalidad de gobierno económica, estaría ejecutando en tiempo real lo que él lleva décadas defendiendo en teoría.. desmantelar el Estado, eliminar regulaciones, reducir al mínimo cualquier institución que limite el poder del mercado.

En palabras de Giuliano da Empoli, quien lleva años desentrañando cómo el populismo tecnológico está rehaciendo el mundo, fue muy directo al decir que la campaña de Milei fue "un ejemplo bastante puro de la convergencia del extremismo político con la infraestructura de poder y los actores de la tecnología". Al parecer nuestro país es un laboratorio. El experimento que si funciona, valida la agenda.

Y no hay que perder de vista cuál es el trato implícito, las corporaciones ofrecen al Estado capacidad de información y control. El Estado, a cambio, les garantiza licencia para extraer datos de sus ciudadanos sin obstáculos legales. Concretamente si Palantir entra al Estado argentino, los datos de los ciudadanos, de nosotros, van a correr sobre una plataforma privada con contratos vigentes con la CIA, el Pentágono y el servicio de inmigracion de USA. Ya sé, puede sonar a hipótesis conspirativa. Pero solamente estoy describiendo el modelo de negocio que ya opera en otros países.

El hombre que no cree en la democracia está en Buenos Aires. El gobierno lo recibe con los brazos abiertos. Y mientras tanto, la mayoría de la conversación pública gira alrededor del asombro que el magnate más influyente de Silicon Valley nos honra con su visita, de cuanto es su fortuna, cuánto costó la casa que se compró directamente para hospedarse, de cual es su inclinación sexual, sin siquiera hacerse las preguntas que realmente importan. ¿Qué viene a buscar? ¿Qué dejará instalado cuando se vaya?

El poder ya se reconfiguró.-

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