Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
La noche de este domingo en la Plaza San Martín de Santa Rosa no fue una más. El ciclo Música en la Plaza cerró su jornada a puro folclore con la presentación de Los Jarillales, y como ya es costumbre, el espacio frente al escenario se pobló rápidamente de pañuelos al viento y bailarines que le pusieron cuerpo a la tradición.
Sin embargo, entre las parejas de baile, hubo una que detuvo el tiempo y capturó las miradas de todos los presentes. Un papá y su pequeñísima hija se lucieron en la pista improvisada, demostrando que para el folclore no hay edad, sino sentimiento.
Pero lo que realmente conmovió a la multitud y que quedó registrado en las imágenes que hoy se viralizan no fue solo la destreza de los pasos, sino el final de la pieza.
Al apagarse los últimos acordes, el baile dio paso a una demostración de afecto genuino. El cierre, con ambos fundidos en un abrazo profundo, se transformó en una postal de pura emoción. En el video se puede ver el modo en que la pequeña mira a su padre: una mezcla de admiración, seguridad y amor absoluto.
Quienes observaban desde las gradas no pudieron evitar la emoción. Entre los testigos, la duda quedó instalada en el aire: no se sabe quién ama más a quién, si ese padre que guía con cuidado los pasos de su hija, o ella, que parece encontrar en sus brazos el lugar más seguro del mundo.
Anoche, Los Jarillales hicieron sonar las guitarras, pero el mejor acorde lo tocaron este papá y su hija, demostrando que el folclore es, ante todo, una cuestión de familia.