Salud

Qué comer ante un malestar estomacal: opciones suaves para náuseas, diarrea e hinchazón

El malestar estomacal altera la tolerancia digestiva y requiere una selección temporal de comidas simples
El malestar estomacal altera la tolerancia digestiva y requiere una selección temporal de comidas simples.
Una gastroenteróloga detalla qué preparaciones simples pueden facilitar la tolerancia durante episodios digestivos transitorios y cuáles conviene postergar hasta recuperar el apetito.

Escuchá esta nota

EL DIARIO digital

minutos

El malestar estomacal no siempre se presenta igual. Náuseas, diarrea, vómitos, hinchazón y episodios de síndrome de intestino irritable pueden cambiar la tolerancia a las comidas, aunque no responden necesariamente al mismo problema ni tienen el mismo origen.

Ante molestias digestivas transitorias, puede ser útil elegir preparaciones simples y observar cuáles se toleran mejor. El objetivo no es reemplazar de forma permanente una alimentación variada, sino evitar por un tiempo los ingredientes que pueden resultar más difíciles de digerir.

Según Samantha Nazareth, gastroenteróloga especializada en salud intestinal y miembro del consejo asesor de Women's Health, los alimentos suaves, con poca grasa y, en varios casos, menos fibra pueden ser una opción en esos momentos.

La selección busca responder dos preguntas prácticas: qué comidas pueden resultar más fáciles de digerir y cuáles ayudan a sumar líquidos cuando cuesta comer alimentos sólidos.

Nazareth no presenta estos alimentos como una respuesta única para todos los síntomas. La especialista explicó que se trata de alternativas temporales que pueden adaptarse a la falta de apetito, la hinchazón o la necesidad de evitar comidas grasas y muy condimentadas.

Las comidas simples reducen la grasa y la fibra durante el malestar

Nazareth incluyó entre las opciones de mejor tolerancia los alimentos elaborados con harina blanca, como pan blanco, arroz blanco, pasta refinada y galletas saladas.

De acuerdo con el artículo, estos productos contienen menos fibra que sus versiones integrales porque el proceso de refinamiento elimina parte de ese componente.

Las galletas saladas y los pretzels sin mantequilla ni cereales integrales son ejemplos de ese criterio. La experta indicó que la sal puede aportar electrolitos, minerales que ayudan a mantener el equilibrio de líquidos del organismo cuando hay deshidratación por diarrea o vómitos.

La especialista también sugirió repartir la comida en cinco o seis porciones pequeñas, en lugar de concentrarla en pocos platos abundantes. El mismo criterio se aplica a las proteínas. Nazareth mencionó pollo, pavo y pescado bajo en grasa, preparados al horno o con poca cantidad de aceite.

Según el artículo, las frituras, los platos muy grasos y los alimentos picantes pueden agravar las náuseas.

La fuente también aconsejó evitar el sushi si hay malestar estomacal por su mayor riesgo de contaminación y dejar de lado pescados grasos como la caballa y las sardinas, que pueden resultar más pesados.

Los líquidos y las preparaciones cocidas ayudan cuando faltan ganas de comer

El artículo diferencia entre los alimentos elegidos por su sencillez y los que también aportan agua o sal. Dentro de este último grupo, Nazareth destacó la sandía y el pepino sin piel ni semillas. Según la publicación, ambos tienen un alto contenido de agua y menos fibra que otras frutas y verduras.

El caldo de pollo cumple una función similar. El artículo explicó que una cocción prolongada ablanda las verduras y el pollo antes de que se consuman. Si los alimentos sólidos no se toleran, el caldo puede aportar agua y sal.

Las infusiones aparecen como otra alternativa cuando comer se vuelve difícil. La publicación incluyó manzanilla, hinojo, jengibre y menta.

Según el artículo, la manzanilla suele considerarse suave para el estómago, el hinojo puede aliviar cólicos y estreñimiento, la menta se relaciona con el dolor de estómago y la diarrea, y el jengibre con la reducción de náuseas.

La maduración y la cocción también influyen en la tolerancia

Nazareth incluyó la banana madura como una alternativa posible cuando hay diarrea, ya que puede ayudar a controlar el estreñimiento.

La especialista explicó que las bananas verdes contienen un tipo de almidón más difícil de digerir. A medida que la fruta madura y desarrolla manchas oscuras, parte de ese almidón se transforma en azúcares más fáciles de procesar, según indicó la publicación.

La avena cocida con agua también figura en la selección porque la cocción cambia la consistencia del cereal antes de que llegue al sistema digestivo.

El artículo recomendó evitar agregados como la mantequilla de maní mientras persista la sensibilidad estomacal, ya que algunas personas la toleran y otras la relacionan con un empeoramiento de la acidez por reflujo.

La batata horneada sin piel y el puré de manzana completan la lista. La nota señaló que retirar la piel de la batata reduce parte de su fibra y que procesar la manzana en forma de puré cambia su textura, lo que puede hacerla más fácil de tolerar en días de alimentación limitada.

La selección reúne alimentos distintos bajo un mismo criterio: preparaciones sencillas, con poca grasa, sin condimentos intensos y, en varios casos, con menos fibra. La fuente los planteó como una pauta temporal hasta recuperar la tolerancia habitual a una alimentación más variada.

También te puede interesar...