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EL DIARIO digital
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Una pelea de presos en la Alcaidía de la Unidad Regional II en General Pico terminó este lunes con un interno apuñalado, que debió ser trasladado al Hospital Gobernador Centeno. El nuevo incidente grave ocurrido en la dependencia policial se registró cuando aún permanece el recuerdo de la muerte de Gonzalo Muñoz, juicio que se desarrolló en diciembre de 2025 y desnudó graves fallas en el control de los detenidos.
La reyerta habría involucrado a varios internos y culminó con un hombre herido tras ser atacado con un arma de fabricación casera.
El fiscal Juan Pellegrino fue el encargado de coordinar las primeras actuaciones judiciales tras ser alertado por el comisario Pablo Jordanes, de la Seccional Primera. Según los datos que pudieron reconstruirse en el lugar, la pelea se desató en un sector compartido por varios reclusos, donde el uso de un arma blanca marcó el punto de máxima violencia. La puñalada impactó en la zona del tórax de la víctima y provocó una herida punzocortante que derivó en un cuadro médico que, en principio, parecía complejo.
Respecto al estado de salud del interno agredido, los informes médicos iniciales confirmaron que la lesión afectó la cavidad torácica izquierda, produciendo un neumotórax y, posteriormente, un hemoneumotórax. Esta condición, que implica la presencia de aire y sangre en el espacio pleural, obligó a su traslado inmediato para recibir atención especializada.
El fiscal Pellegrino mantuvo una postura cauta, señalando que el paciente debía someterse a diversos estudios complementarios para monitorear su evolución clínica y determinar si existían daños colaterales en órganos vitales. Desde el Hospital Centeno trascendió luego que el paciente se encontraba estable.
En el centro de detención se desplegó un operativo de seguridad de gran magnitud que incluyó al Grupo Especial de la Policía pampeana, personal de la Agencia de Investigación Científica y efectivos de la Comisaría Primera, todo bajo la supervisión de la jefa de la Unidad Regional II, Vanina Fileni.
Los peritos trabajaron en el pabellón buscando recolectar pruebas que permitan identificar al autor material del ataque y el arma utilizada, mientras que la Justicia aún no ha definido una carátula legal definitiva para el caso. Pellegrino advirtió que la calificación de la causa dependerá estrictamente de la gravedad de las secuelas físicas del herido y de la mecánica de la agresión.
Antecedentes
Ya son varios los enfrentamientos entre internos de la Alcaidía de la UR-II que terminan con personas heridas por el uso de facas, aunque el más reciente y resonante fue el que terminó con la vida de Gonzalo Muñoz, ocurrido en marzo de 2024, cuyo juicio se desarrolló el último mes de 2025 y terminó con la condena de tres internos por el delito de "homicidio en riña".
La investigación de ese caso recayó en manos del fiscal Juan Pellegrino, quien casualmente y por cuestión de turnos en la agenda judicial local tuvo que intervenir en este nuevo episodio.
Durante el debate por la muerte de Muñoz quedaron claramente demostradas las fallas en los controles por parte de la Policía, que dejaron entrar a la víctima al pabellón con una faca. A tal punto de indisimulable fue la ausencia de una requisa, que el jurado que intervino pidió que se investigase a los policías de guardia.
Otro punto que llamó la atención del debate, apuntado por la defensa de los acusados, fueron los errores en la instrucción de medidas probatorias una vez ocurrido el hecho, entre ellas una búsqueda minuciosa de las armas utilizadas en la pelea, algo que se dispuso días después cuando Muñoz falleció el hospital.
En este nuevo episodio, los responsables de la investigación no detallaron medidas dispuestas en el marco de lo que se pudo observar, al menos desde el exterior de la UR-II, como un gran despliegue de uniformados.