Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
El Gobierno nacional avanzó esta madrugada con la implementación de un eje central de su reforma laboral: el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL). La medida, oficializada en el Boletín Oficial, establece una fuerte reducción en las contribuciones patronales para quienes incorporen nuevos trabajadores al sistema formal entre mayo de 2026 y abril de 2027.
La reglamentación llega inmediatamente después de que la Cámara de Apelaciones del Trabajo revocara la cautelar que frenaba la reforma, dejando el camino libre para la aplicación de más de 80 artículos de la ley.
Beneficios y alcances
El incentivo consiste en una reducción drástica de las alícuotas de contribución patronal, que pasarán a ser de solo el 2 % y 3 % (según el subsistema de destino) durante los primeros cuatro años de la relación laboral.
Para acceder, los empleadores deben cumplir con dos condiciones temporales:
Haberse inscripto ante ARCA (ex AFIP) a partir del 10 de diciembre de 2025.
Registrar las nuevas altas laborales entre el 1° de mayo de 2026 y el 30 de abril de 2027.
¿Quiénes pueden ser contratados bajo este régimen?
El RIFL está diseñado para incentivar la contratación de cuatro grupos específicos:
Desempleados de larga data: Personas sin empleo registrado al 10 de diciembre de 2025 o con al menos 6 meses de desocupación previos al alta.
Exmonotributistas: Quienes no hayan tenido actividad en relación de dependencia en el sector privado en el último semestre.
Sector público: Trabajadores cuyo último empleo haya sido en dependencias nacionales, provinciales o municipales.
Nuevos empleos: Relaciones laborales iniciadas bajo este marco, con un tope del 80 % de la nómina total de la empresa.
Control y sanciones
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) será el organismo encargado de fiscalizar el cumplimiento. Según el decreto, si un empleador no cumple con los requisitos, deberá devolver las contribuciones no abonadas con sus respectivos intereses y sanciones.
Además, se aclaró que este beneficio es compatible con la percepción de ingresos adicionales por parte del trabajador (como un monotributo paralelo) y garantiza la continuidad de programas sociales mediante una coordinación entre ARCA y el Ministerio de Capital Humano.