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EL DIARIO digital
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La licitación para proveer unos 500 kilómetros de caños destinados a un proyecto clave de transporte de gas desde Vaca Muerta hacia Río Negro está lejos de quedar cerrada. El grupo Techint analiza iniciar una investigación por presunto dumping contra la empresa india Welspun, que resultó adjudicataria de la compulsa con una oferta sensiblemente inferior.
Según fuentes cercanas al holding, Welspun presentó una propuesta cercana a los 200 millones de dólares, alrededor de un 40% menor que la realizada por Techint. La empresa india, uno de los principales fabricantes globales de tubos para transporte de petróleo, gas y agua, se quedó con la provisión de los caños para el proyecto que permitirá llevar gas de Vaca Muerta hasta la costa rionegrina para su posterior licuefacción y exportación.
Desde Techint sostienen que evalúan presentar un caso de dumping ante las autoridades competentes, al considerar que la oferta ganadora se realizó a precios por debajo de condiciones de competencia consideradas leales. El planteo apunta a evitar un impacto negativo sobre la producción local y el empleo asociado a la actividad.
En ese marco, remarcan que Tenaris Siat emplea actualmente a unas 420 personas y que, por cada trabajador directo, se generan alrededor de cuatro puestos adicionales en su cadena de valor. A nivel global, Tenaris cuenta con plantas en 17 países y más de 26.000 empleados.
Cerca del grupo empresario aseguran que su propuesta habría sido competitiva frente a los precios internacionales si se hubiera dado un escenario de competencia equitativa. Según esa visión, la oferta de Welspun habría incurrido en precios de dumping, con tubos fabricados con chapa de origen chino y sin contemplar costos como aranceles, tasa estadística, fletes, logística, gastos portuarios y costos financieros, lo que implicaría valores por debajo del mercado doméstico.
Desde Techint también indicaron que Tenaris llegó a ofrecer igualar las condiciones comerciales de la propuesta ganadora para preservar la operación industrial a largo plazo, aun cuando el negocio específico no resultara rentable, en un mercado que representa más del 60% de la demanda argentina de tuberías.
La controversia llegó al directorio del consorcio Southern Energy (SESA), encargado del proyecto, integrado por Pan American Energy, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG. En ese ámbito, algunas fuentes señalaron que existieron sobrecostos y demoras en propuestas anteriores, mientras que desde el consorcio sostienen que Welspun fue seleccionada por presentar la oferta más baja cumpliendo los requisitos técnicos.
El debate también involucró al Gobierno nacional, ya que el gasoducto fue presentado dentro del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), que contempla beneficios fiscales. En ese contexto, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, avaló la postura de que Techint había ofertado un precio un 40% más alto y advirtió que modificar un contrato ya adjudicado podría afectar la credibilidad del país ante los inversores.
Desde el entorno del grupo que lidera Paolo Rocca insisten en que, con beneficios fiscales otorgados por el Estado, se termina financiando empleo y producción en el exterior, particularmente en India y China, en detrimento de la industria nacional.