El popularísimo vecino santarroseño, filoso y filosófico, en el bar-restaurante que visita casi todos los días y en el que charla trivialidades y profundidades con su predilecto mozo.

Beto Desuque: -Buenas, buenas, bueeeenaaass… ¿qué tal, qué tal, qué taaaal? ¿Cómo anda la mano por acá, qué se cuenta?
Mesero: -Hoooola, Betito… te estaba esperando, mirá. Acá vamos. Tranquis, ya sabés: hay que pasar el invierno sin hacerse mala sangre.

Beto Desuque: -Parece que hay que pasar el invierno y el infierno.
Mesero: -Epa. ¿Por qué decís? ¿Por los líos de Boquita?

Beto Desuque: -Naaah. Vos sabés que yo el fútbol, si no hay juego, ni lo sigo. No me preguntes por pases, contratos, chicanas de ese tipo… Ni idea tengo. Yo quiero que ruede la pelotita.
Mesero: -Ah, bueno, tá bien. ¿Pero y por qué decís lo del infierno?

Beto Desuque: -Digo… para cualquier lado que mirás hay una pelea. A todo el mundo le pegó mal la cuarentena, parece.
Mesero: -¿Vos decís?

Beto Desuque: -Ponele. Esta semana, te juro, levanté la cabeza y me encontré al amenizador gritando: “Y en este rincón…”. “Y en este rincón…”. Todo el mundo a las piñas, paren un poco la mano.
Mesero: -Se volaron los patos.

Beto Desuque: -¿Viste? Yo no sé si no echarle la culpa al Ruso Ziliotto, che…
Mesero: -¿Y qué tiene que ver el gobernador?

Beto Desuque: -Digo… esa retranca que hizo con la fase de la cuarentena puso mal el ánimo de algunos, me parece. Hasta la semana anterior todo era una fiesta.
Mesero: -Capaz que demasiada fiesta, ¿no?

Beto Desuque: -Ponele. Pero no sé, eso que te lo digan el Taco, la muchachada que se juntó en la Avenida Perón, yo qué sé de fiestas…
Mesero: -Bueno, pero de peleas sí que sabés.

Beto Desuque: -Más vale. Desde que leí aquello del Martín Fierro, que siempre te repito: “Los hermanos sean unidos / porque esa es la ley primera / tengan unión verdadera / en cualquier tiempo que sea / porque si entre ellos pelean / los devoran los de afuera”.
Mesero: -En esa época no decían “hermanes”, ¿no?

Beto Desuque: -Y no. El lenguaje inclusivo no le llegó al Martín Fierro. José Hernández es de una época muy diferente. Ahora está muy en el tapete todo eso, como la paridad de género para la política, para la música, para lo que sea.
Mesero: -Otra época.

Beto Desuque: -Ponele. Imaginate que en el Martín Fierro El Viejo Vizcacha mató a su mujer porque le cebó un mate frío.
Mesero: -¿Y vos decís que esas cosas ya no pasan?

Beto Desuque: -Ponele. El asunto es que peleas no faltan. No sé si a los faconazos, pero el jefe Ayala… bueno, exjefe… y el Nacho Di Nápoli se tiraron con tutti.
Mesero: -Uy, sí… picante estuvo Ayala.

Beto Desuque: -Y no dejó títere con cabeza, porque también le pegó a Tierno. Lo de títere lo digo con todo respeto, eh… no es que diga que los ministros son títeres. Para nada.
Mesero: -Ruidoso el portazo, ¿no?

Beto Desuque: -Uf. Y me llamó la atención que Ayala dijo que no pudo hablar con Ziliotto, que es el gobernador, pero sí con Verna, que ya no es. Y dice que el Barba le dio su respaldo.
Mesero: -¿Vos decís que hay mar de fondo, Beto?

Beto Desuque: -Je. Ponele. La Pampa es un viejo mar… jeje. Y la política también.
Mesero: -Igual peleas hay en todos lados.

Beto Desuque: -En todos lados se cuecen habas, desde ya. Fijate el despiole que se armó en el PRO: una asamblea por la que nadie da dos pesos termina con una interna y lo bajaron al Colo.
Mesero: -Eso sí que fue una sorpresa. Aparte ni lo conozco al hombre ese que pusieron… y mirá que yo conozco gente, ¿eh?

Beto Desuque: -Oscar Logioio. Sí, tremendo bajo perfil. Lo impusieron Maxi Aliaga y Adriana Leher. Mal para el “Cato” Ardohain, ¿no? Perder una interna con una figura tan desconocida…
Mesero: -Y bué.

Beto Desuque: -Eso sí: todo queda entre hombres y mujeres del campo, che. Ahí en el PRO podrán tener internas, venir de distintos palos, pero si algo los unifica es el campo. Y no es que sean parte de la peonada, ¿no? Je.
Mesero: -Y no.

Beto Desuque: -Fijate el proyecto de repudio que sacaron ahora… ¿vos te crees que repudian los apremios policiales, o el regalito del frigorífico de Bernasconi, o la falta de vivienda? Noooo… ¡repudian la rotura de silobolsas!
Mesero: -Y bueno, che, no te rías… a las pobres silobolsas les debe doler.

Beto Desuque: -El bolsillo les debe doler. Pero en fin… se ve que es una semana complicada, porque hasta los radicales andan a los piñazos.
Mesero: -¿Sí?

Beto Desuque: -Ya sé que no sos de seguir mucho las sesiones de la Cámara de Diputados, pero los radichetas no se pusieron de acuerdo en si apoyar o no a los directivos del Banco Pampa. Hubo en el mismo bloque votos a favor y votos en contra.
Mesero: -¿Pero eso no sería bien radical? Digamos… “no positivo”…

Beto Desuque: -Je. Ponele. Tenés razón. El asunto es hasta cuándo les durará. En este caso, me parece que Pancho Torroba no se quiso tragar un homenaje a Carlitos Pessi, ponele…
Mesero: -Y los tiernistas también se pelean, ¿no?

Beto Desuque: -Sí, más vale. Eso es un clásico. Sandra y su consorte terminan echando a todos…
Mesero: -¿Sandra y su qué?

Beto Desuque: -Consorte dije. No le voy a decir como le dijo Ayala eso de “viejo resentido” o “delincuente patentado”. Consorte hasta queda lindo.
Mesero: -Sí, sí. Había escuchado mal yo. Pero tenés razón, Beto… ¡qué de peleas!

Beto Desuque: -Y eso que estamos en la Semana de la Dulzura, ¿eh? Yo tengo una idea para zafar de semejante dosis de belicosidad.
Mesero: -¿Qué se te ocurre?

Beto Desuque: -Ahora que tenemos autocine en puerta, que todas estas personas que están tan enfrentadas se suban al mismo autito, se lleguen a la laguna y disfruten de una noche de película, que hasta puede ser romántica.
Mesero: -¿Vos decís que pueden?

Beto Desuque: -Y… ya sé que el precio es “saladito”, pero si esta gente no puede juntar los mil mangos para el auto, ¿quién puede?
Mesero: -Yo no digo por la plata… digo si pueden compartir un auto…

Beto Desuque: -Aaaaah… pero yo creo que sí… es una vieja historia, que está a la vista. Podrán gritarse mucho, pelearse, decirse de (casi) todo… pero entre bomberos, no se pisan la manguera…
Mesero: -¿Eso también lo dijo el Martín Fierro?

Beto Desuque: -No, pero más o menos. Siempre llega el punto cuando en el mundillo de la política se dan cuenta de que si entre ellos pelean los devoran los de afuera. Y entonces, como es el arte de lo posible, hacen el milagro de volver a ser “hermanos”, ya vas a ver…