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EL DIARIO digital
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El regreso a la actividad judicial tras la feria de invierno estuvo lejos de ser el esperado para los abogados del fuero local. Una ola de enojo e indignación recorrió las pasillos y los estudios jurídicos debido a la persistente parálisis y las fallas en el sistema informático del Poder Judicial, una herramienta clave e indispensable para el ejercicio cotidiano de la profesión.
Las fallas de conectividad y carga de escritos, que ya habían generado fuertes contratiempos en las semanas previas al receso, se profundizaron en las últimas horas. La imposibilidad de operar con normalidad paralizó la gestión de expedientes, el despacho de escritos y el seguimiento de causas, provocando un cuello de botella que exasperó a los letrados.
La tensión en la jornada llegó a tal punto que varios matriculados manifestaron su intención de permanecer en las instalaciones del Colegio de Abogados y Procuradores a modo de protesta y para exigir respuestas institucionales ante una situación que califican de "insostenible".
El malestar no es nuevo, sino la acumulación de un problema que la suspensión de plazos dispuesta antes del receso no logró resolver.
"Tuvimos suspensiones de plazo justo antes de la feria: los días 23, 24, 25 y 30 de junio, y el 1 de julio. Pensamos que durante el receso iban a solucionar los inconvenientes técnicos, pero hoy el sistema anda mal de nuevo y no podemos trabajar", expresaron con fastidio diferentes profesionales en diálogo con El Diario.
La intermitencia de la plataforma no solo genera demoras administrativas, sino que complica el cumplimiento de los vencimientos procesales y afecta directamente la atención de los litigantes. Ante la falta de certezas técnicas, en el fuero crecen los reclamos para que las autoridades del Superior Tribunal de Justicia adopten medidas urgentes que garanticen el correcto funcionamiento del sistema digital.