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EL DIARIO digital
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Las intervenciones se concentran en puntos críticos de la localidad, especialmente en las diagonales, donde la concentración de bocacalles y el tránsito agravaban los efectos de las precipitaciones.
Las tareas incluyen la construcción de badenes de hormigón, diseñados con función hidráulica para conducir el agua superficial y evitar su estancamiento, principal causa del deterioro prematuro de la calzada. "Es el agua la que termina profundizando el daño y generando cada vez más deterioro sobre la calzada", explicó el equipo técnico a la Agencia Provincial de Noticias.

Las estructuras tienen un espesor de entre 10 y 12 centímetros, buscando resistencia y durabilidad. Fueron ejecutadas por una cuadrilla municipal especializada bajo supervisión de la Secretaría de Obras Públicas. El personal extendió jornadas para cumplir con los tiempos de hormigonado, y los materiales fueron provistos por empresas regionales a través de un proceso licitatorio.
Uno de los sectores más beneficiados es el cercano al Banco de La Pampa, donde históricamente las reparaciones no lograban sostenerse. Allí se colocó una superficie continua de hormigón que mejora el tránsito y reduce el riesgo de deterioro futuro. Si bien las obras demandaron cortes parciales de circulación, se realizaron por etapas con acompañamiento de personal de tránsito. "Los vecinos valoran estas intervenciones porque se trata de sectores que estaban realmente muy deteriorados", señalaron desde el municipio.

Finalizada la etapa actual y presentada la rendición correspondiente, el municipio espera la asignación de nuevos fondos del programa ProPAyS para continuar con trabajos en arterias prioritarias, como la calle Alvear. La intención es sostener una política de obras que combine planificación, durabilidad y mejora de la calidad de vida urbana.