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EL DIARIO digital
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La Comisaría Segunda de General Pico, bajo las directivas del comisario Cristian Ávila, logró la captura del segundo sospechoso vinculado al incendio intencional de un Audi TT, ocurrido en marzo pasado. Con este arresto, la Justicia pampeana avanza hacia el esclarecimiento total de un ataque que conmocionó al Barrio Ranqueles.
El operativo de detención se concretó durante la mañana de este viernes en plena vía pública. Efectivos policiales interceptaron al individuo en la calle 7, entre 30 y 32, poniendo fin a una búsqueda que se extendía desde el momento del siniestro.

El sospechoso quedó alojado en la dependencia policial a disposición del fiscal Luciano Rebecchi, quien lidera la investigación. Se espera que en las próximas horas se realice la audiencia de formalización de cargos para definir su situación procesal.
Esta detención es considerada una pieza clave por la fiscalía, ya que se trataría de uno de los dos ocupantes de la motocicleta que fueron captados por cámaras de seguridad en la escena del crimen.
Un "autorregalo" reducido a cenizas
El ataque ocurrió el pasado 12 de marzo, cerca de las 2:00 de la mañana, en la calle 46 entre 25 y 27. Ernesto Estigarría, propietario del vehículo y trabajador de la construcción, recordó el momento con angustia: "Cuando abrí la puerta, la policía ya estaba ahí y el auto era una bola de fuego de varios metros", relató al portal En Boca de Todos.
El siniestro fue de tal magnitud que los efectivos debieron evacuar a la familia de la vivienda ante el riesgo de explosiones, las cuales se produjeron minutos después de iniciado el fuego.
Aunque el rodado un Audi TT modelo 2012 quedó en la calle excepcionalmente porque el dueño realizaba refacciones en su garaje, la intencionalidad fue clara desde el inicio. Un video de seguridad muestra a dos personas llegando en una moto blanca. Uno de ellos descendió, inició el fuego y escapó a toda velocidad junto a su cómplice.
Estigarría aseguró no tener deudas ni enemigos. "Soy un laburante, no tengo problemas con nadie. Por eso me cuesta tanto entender por qué alguien haría algo así", manifestó.
Más allá del valor económico del rodado de alta gama, el damnificado subrayó el impacto sentimental: el auto era un regalo personal tras años de esfuerzo que pensaba heredar a su hijo. Si bien el seguro cubrirá parte de la pérdida, la familia remarcó que la situación traumática y la "malicia" del ataque dejaron una herida difícil de reparar.