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EL DIARIO digital
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La situación financiera de La Pampa atraviesa uno de sus momentos más críticos en años debido a la persistente caída de la coparticipación federal de impuestos. Según los datos consolidados al cierre de abril de 2026, la provincia dejó de percibir una cifra superior a los 27.000 millones de pesos en comparación con el mismo periodo del año anterior, ajustado por inflación.
El análisis técnico de las transferencias automáticas revela una tendencia preocupante que no ha dado señales de alivio en lo que va del año:
Caída real: El retroceso de los fondos enviados por Nación fue del 6,4% en términos reales durante el primer cuatrimestre.
El impacto de abril: Solo en el último mes, el flujo de fondos mostró una contracción que confirma la parálisis del consumo y la actividad económica a nivel país.
Recaudación en baja: La merma responde principalmente a la menor recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA) y del Impuesto a las Ganancias, los dos pilares que nutren la masa coparticipable.
Asfixia financiera
Esta pérdida de recursos representa un desafío inmediato para la administración provincial, ya que esos $27.000 millones que "desaparecieron" del flujo de caja equivalen a una masa salarial completa o a la paralización de importantes planes de infraestructura.
La brecha entre los gastos corrientes, que suben al ritmo de la inflación, y los ingresos, que caen por la recesión, obliga al Ejecutivo a extremar las medidas de eficiencia y a postergar inversiones para garantizar la prestación de servicios básicos. Con un escenario nacional que aún no muestra signos de recuperación en la recaudación, el horizonte para el segundo trimestre se mantiene bajo pronóstico reservado.