La Pampa

Alarma en el interior: Rolón y Santa Isabel pagaron sueldos en cuotas por la caída de fondos

El intendente de Santa Isabel Guillermo Farana
El intendente de Santa Isabel, Guillermo Farana.
El derrumbe de la coparticipación nacional y la baja recaudación local golpean de lleno a las comunas. En Santa Isabel, el intendente Farana declarará la emergencia económica tras pagar solo el 70% de los haberes. En Rolón, denuncian pagos discrecionales y retrasos que llegan a mitad de mes.

Escuchá esta nota

EL DIARIO digital

minutos

La crisis económica nacional comenzó a derramar sus efectos más amargos en el último eslabón del Estado: los municipios. Este jueves se confirmó que las intendencias de Santa Isabel y Rolón no pudieron cumplir con el pago total de los salarios de sus trabajadores en tiempo y forma, marcando un precedente preocupante para el resto de las 80 localidades pampeanas.

El escenario es el resultado de una "tormenta perfecta": el derrumbe de la coparticipación federal (La Pampa perdió 25 mil millones de pesos en el primer trimestre), la parálisis de la obra pública nacional y una caída vertical en la recaudación de tasas municipales por el desplome del consumo.

Emergencia en el Oeste

El intendente de Santa Isabel, Guillermo Farana, confirmó que debió abonar los salarios de manera parcial. "Pagué entre el 65% y el 70% de los sueldos; no llegaba a juntar todo, pero la gente necesita la plata", explicó el jefe comunal.

Ante la imposibilidad de garantizar los fondos para el mes próximo, Farana anunció que avanzará con la declaración de la emergencia económica para obtener respaldo legal frente al incumplimiento de los plazos salariales. El mandatario destacó que, en este contexto, el único sostén es la Provincia, especialmente a través de los planes de vivienda del IPAV, que permiten mantener algo de actividad laboral.

En cuotas y discrecionalidad

En Rolón, la situación es aún más opaca. La gestión de Luis Ferreyra comenzó a abonar haberes fuera de término desde febrero. Según trascendió, al día de hoy muchos empleados solo han percibido anticipos o la mitad de sus ingresos de marzo.

La preocupación entre los trabajadores se agrava por denuncias de "criterio discrecional": mientras algunos sectores críticos habrían cobrado a término, otros deben esperar hasta la segunda o tercera semana del mes. Con una masa salarial de entre 50 y 60 millones de pesos, la comuna no logra equilibrar sus cuentas y crecen los rumores sobre posibles embargos.

Comentarios de los lectores


Cargando comentarios...

También te puede interesar...