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EL DIARIO digital
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Una intensa jornada de control vehicular se desarrolló el pasado sábado entre las 9 y las 13:30 horas, destacó por su carácter interjurisdiccional. Contó con la participación de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) con bases de Santa Rosa, Hudson, Trelew y Cipolletti, la Policía de La Pampa (División Seguridad Vial), el Ministerio de Seguridad y Justicia y la Fundación Estrellas Amarillas.
El exhaustivo examen sobre uno de los corredores más transitados de la provincia arrojó resultados que invitan a la reflexión: 1.207 vehpiculos controlados, 55 actas de infracción por diversos incumplimientos a la Ley Nacional 24.449 y un caso positivo de alcoholemia. Este dato, pese a parecer aislado, encendió las alarmas de las autoridades y de la Fundación Estrellas Amarillas, para quienes la mirada sobre el operativo fue contundente. Para los familiares de víctimas de siniestros viales, ese único conductor alcoholizado retirado de la ruta representa, literalmente, una tragedia evitada.
"Ese único positivo puede ser la causa de la destrucción total de una familia. No es una simple infracción; es una vida en riesgo", expresaron desde la Fundación, insistiendo en que la presencia de los fiscalizadores en las rutas pampeanas es una política de Estado "innegociable".
El operativo también buscó interpelar a la sociedad sobre la percepción de estos procedimientos. Las autoridades y organizaciones enfatizaron que los controles no deben ser vistos como una "demora" o una molestia en el viaje, sino como una herramienta de protección del derecho a la vida.
Cada conductor retirado de la vía pública por no respetar las normas ya sea por alcohol, exceso de velocidad o falta de elementos de seguridad reduce drásticamente las probabilidades de un siniestro que enlute a la provincia. Este mega despliegue reafirma el compromiso de sostener la vigilancia activa en los puntos críticos de la red vial nacional y provincial.