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EL DIARIO digital
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El desbaratamiento de la banda de estafadores oriundos de Ramos Mejía, Ciudadela y Haedo dio un giro significativo en las últimas horas. Lo que inicialmente se reportó como un operativo contra el "cuento del tío", derivó en una causa paralela bajo la órbita de la Justicia Federal debido al hallazgo de estupefacientes en el vehículo utilizado para la huida.
Durante la requisa del Peugeot 308 en el Puesto Caminero Catriló, personal especializado de Toxicomanía confirmó la presencia de sustancias vegetales ilegales. Este hallazgo, sumado a la incautación de una notebook sin numeración y teléfonos celulares destruidos, refuerza la hipótesis de que el grupo no solo buscaba víctimas vulnerables para estafar, sino que formaba parte de una red de distribución de estupefacientes con logística transprovincial.
Drogas y dólares
Los investigadores analizan si el ingreso de la banda a La Pampa tenía un doble propósito: la recaudación de divisas mediante secuestros virtuales y la provisión de drogas en la capital pampeana. Los elementos secuestrados sugieren una estructura organizada:
El "cobrador": El joven de 24 años detenido tras una persecución en el Pasaje Vallese, encargado del contacto directo con las víctimas.
Apoyo y transporte: Los tres cómplices capturados en la ruta, quienes custodiaban el botín de dólares y la sustancia ilegal.
Destrucción de pruebas: El hallazgo de un celular dañado intencionalmente es visto por la Policía como una maniobra típica de bandas vinculadas al narcotráfico para ocultar sus rutas y proveedores.
Nexos con el Conurbano
La procedencia de los detenidos el corazón de la zona oeste del Gran Buenos Aires y la diversidad de lo secuestrado (dinero, joyas, drogas y tecnología) apuntan a una red polirrubro. Según fuentes policiales, no es inusual que bandas dedicadas a delitos complejos utilicen la fachada de estafadores para movilizar droga sin despertar sospechas en los controles rutinarios.
El Juez de Control, Carlos René Ordás, dispuso 45 días de prisión preventiva mientras la Unidad de Lucha contra el Narcotráfico perita las sustancias y los dispositivos electrónicos. Se busca determinar si existe un "nexo local" que facilitaba la logística en Santa Rosa para el comercio de los estupefacientes.