La Pampa

Cometió la misma estafa por la que había sido condenado

El acuerdo de juicio abreviado incluyó la devolución de parte del dinero estafado, recuperado en parte en la celda del preso y otra en algunas de las cuentas utilizadas. 

General Pico (Agencia) – Un hombre de 56 años que cumple condena en la Alcaidía de General Pico por un caso de estafa volvió a realizar la misma maniobra y damnificó a otros dos pampeanos desapoderándolos en más de 300.000 pesos. Purga una pena de un año y medio de prisión y, con la nueva condena, le sumaron un mes reclusión.

La persona condenada es Rubén Oscar Romero (56), oriundo de la localidad de General Baldisera, provincia de Córdoba, y contaba con una pequeña red de familiares y conocidos que colaboraban en las maniobras fraudulentas, hasta comprándole artículos que le entregaban en la dependencia policial, donde también le encontraron 100.000 pesos en su poder.

La causa la investigó el fiscal general Armando Agüero y el imputado contó con el asesoramiento de la abogada Camila Virginia Aimar. Las partes plantearon un acuerdo de juicio abreviado, con una pena de un mes de prisión y la devolución de parte del dinero involucrado en la estafa, propuesta que fue convalidada por la jueza de Control Jimena Cardoso.

La estafa fue cometida el 22 de marzo de este año y damnificó a dos vecinos de la localidad de Rancul, pidiéndoles que depositaran distintos importes de dinero en billeteras virtuales por un total de 318.500 pesos.

La primera persona engañada fue un comisionista de Rancul, a quien el preso lo llamó desde un celular con característica de la provincia de Corrientes pidiéndole que, previo retirar repuestos de la terminal de ómnibus, transfiriera a la billetera virtual Ualá la suma de 33.500 pesos, cuenta perteneciente a Gustavo Leandro Vega, ya que él no podía hacerlo en ese momento porque se encontraba en un campo ubicado entre Maissonave y Realicó.

Minutos más tarde se comunicó con el dueño de una oficina de Rapipago de la misma localidad, a quien también le mencionó que en ese momento realizaba tareas en el campo "La Ilusión" y no podía acercarse hasta Rancul.

A dicho comerciante le solicitó que realizara varias transferencias a su nombre, una por 33.500 pesos a la cuenta de Ualá de Gustavo Leandro Vega; otras dos al mismo beneficiario, por 79.000 y 49.000 pesos; otra a la cuenta de Mercado Pago perteneciente a Mario Oscar Montiel, por la suma de 32.900 pesos; otra a la cuenta de Mercado Pago de María Celeste Cortosi, por la suma de 46.000 pesos, y la última transferencia a María Agustina Balbo Walker, por 45.000 pesos. También le aseguró que se presentaría en el local a saldar las sumas transferidas ni bien terminara de trabajar.

Los dos hombres de Rancul, que se conocían, ante la proximidad de las comunicaciones y luego de advertir que provenían del mismo celular, realizaron las transacciones solicitadas.

Una vez radicada la denuncia, el impacto de las llamadas a los dos damnificados de Rancul dio con una antena ubicada en la calle 15 entre 18 y 20 de General Pico, mientras que el rango de cobertura de dicha antena llevó a los investigadores hasta una celda de la Alcaidía de la UR II, donde se encuentra alojado Romero.

Realizado el allanamiento, allí encontraron otro teléfono celular a nombre de una hija del detenido, desde el cual se habían realizado también numerosas llamadas por otros intentos de estafas, más la suma de 100.000 pesos.

Una mujer que tiene a un hijo detenido que comparte pabellón con Romero también aportó capturas de pantalla donde el mismo imputado le pidió que retirara dinero del correo y otros lugares y realizara ciertas compras, para luego acercárselas a la Alcaidía, ofreciéndole a ella un porcentaje de esas sumas por los viajes y las compras.

En la misma causa quedaron también imputadas varias personas que recibieron transferencias a raíz de los llamados de Romero, dos mujeres de apellidos Cortosi y Balbo Walker y dos hombres de apellidos Vega y Montiel.

El acuerdo de juicio abreviado incluyó la devolución de parte del dinero estafado, recuperado en parte en la celda de preso y otra en algunas de las cuentas utilizadas. El comisionista recibió el total, 33.500 pesos, mientras que el comerciante recuperó 172.400 pesos, alrededor de 100.000 pesos menos de lo que perdió en la estafa.

Romero fue condenado a un mes de prisión en suspenso, que se sumó a otra pena de un año y seis meses de prisión efectiva, por otras dos estafas idénticas cometidas en mayo de 2021, también a un comisionista y el responsable de un Rapipago, esa vez de Embajador Martini.

También te puede interesar...