Sean unidos
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EL DIARIO digital
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Parece que en la Subcomisaría de Casa de Piedra se tomaron muy en serio la autogestión de la seguridad. La cúpula de la Unidad Regional IV fue de inspección y se encontró con un panorama desolador: la puerta con llave y ni un uniforme a la vista.
Tras insistir un rato, ¿quién asomó la cabeza por la ventana para dar explicaciones? El mismísimo David "Sapo" Bravo. El exintendente de 25 de Mayo, condenado por trata de personas, tuvo que oficiar de "anfitrión" y avisar que los policías se habían mandado a mudar tras un "sospechoso". A los suboficiales el "ofertón" les costó 15 días de arresto. ¡Avisen si la próxima vez el "Sapo" también tiene que tomar las denuncias de los vecinos!