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EL DIARIO digital
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Ayer, a las cinco y media de la mañana, cuando el resto de los mortales apenas pelea con el despertador, el dúo dinámico santarroseño ya estaba practicando "mecánica ligera" en la vía pública. Con la precisión de un cirujano y la sutileza de un rinoceronte, un chico de 20 años -dueño de un frondoso currículum en el rubro- y su aprendiz de 15, intentaron extirparle la batería a un noble Dodge 600 sobre la calle Tito Fuertes, casi Italia. Lástima que el CECOM tiene mejores cámaras que Netflix y les cortó el estreno antes del amanecer. El mayor terminó a la sombra y el menor fue devuelto a casa, directo al sermón de los progenitores. Si la idea era arrancar el domingo con pilas, mejor era probar con un café; andar cortando cables ajenos solo garantiza un cortocircuito judicial.