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EL DIARIO digital
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En medio de una escalada de precios que dejó a la carne vacuna tambaleando en la mesa de los argentinos, el campo empieza a barajar alternativas que hace unos años hubieran sonado impensadas. Ahora, el foco está en el Guanaco, una especie típica de la Patagonia que pasó de problema productivo a posible solución alimentaria.
El impulso lo puso Nicolás Pino, quien planteó sin rodeos que la carne de guanaco debería poder venderse en todo el país. La frase no es inocente: abre un debate que mezcla economía, cultura y regulación.
De plaga a recurso: el giro del discurso
Durante años, el guanaco fue visto por muchos productores como un competidor directo de la oveja. Su crecimiento poblacional en el sur complicó la actividad ovina, ya golpeada por depredadores y crisis económicas.
Ahora, ese mismo exceso empieza a leerse como oportunidad. Pino lo resumió con una lógica simple: si hay sobrepoblación y demanda de proteína, ¿por qué no convertir el problema en negocio?
Una carne "premium" que no llega al mercado masivo
En la Patagonia, la carne de guanaco ya circula aunque de manera limitada y tiene buena prensa: es magra, rica en proteínas y valorada en circuitos gastronómicos.
El problema no es el producto, sino el sistema. Hoy su comercialización está atravesada por regulaciones sanitarias, logísticas y ambientales que impiden su expansión a nivel nacional.
- Ahí es donde apunta el planteo del titular de la Sociedad Rural Argentina: abrir el juego y darle "tránsito federal".
- El trasfondo: una carne vacuna cada vez más inaccesible
El contexto explica la urgencia. Con precios de la carne vacuna en alza, el sector agropecuario empieza a explorar sustitutos: desde cortes alternativos hasta propuestas más disruptivas, como la carne de burro o ahora el guanaco.
- No es solo innovación: es necesidad.
- Entre la oportunidad y la polémica
El proyecto no está exento de ruido. El guanaco es fauna silvestre, lo que abre debates ambientales y éticos. Además, no es un animal tradicional en la dieta argentina, lo que plantea una barrera cultural difícil de romper.
A eso se suma una pregunta incómoda: ¿se trata de diversificar la oferta o de empujar al consumidor hacia lo que haya disponible?
Un debate que recién empieza
Mientras el Gobierno intenta ordenar la economía y bajar la inflación objetivo que el propio Pino vinculó a la gestión de Javier Milei y Luis Caputo, el campo se mueve con pragmatismo.
- La carne de guanaco aparece como una carta inesperada en ese tablero.
- La incógnita es si logrará cruzar la frontera patagónica o si quedará como una curiosidad más en un país donde el asado sigue siendo religión.