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EL DIARIO digital
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Los mercados globales volvieron a respirar. Después de varios días de tensión extrema por la escalada militar en Medio Oriente, una frase del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, alcanzó para torcer el rumbo de los precios internacionales y devolver algo de calma a los inversores.
Este martes, el petróleo retrocedió con fuerza mientras las principales bolsas del mundo rebotaron con entusiasmo. El detonante fue el mensaje del mandatario norteamericano, quien aseguró que el conflicto en la región "está prácticamente terminado", una declaración que, aunque todavía cargada de incertidumbre, fue suficiente para enfriar el nerviosismo financiero.
El crudo pierde fuerza tras el pico de tensión
El Brent, referencia para Europa, cae alrededor de 7,5% y se ubica en torno a los 91 dólares por barril. En paralelo, el West Texas Intermediate (WTI), el crudo de referencia en Estados Unidos, baja aún más fuerte: retrocede un 8,7% y ronda los 86 dólares.
La corrección llega luego de jornadas de fuerte volatilidad. A comienzos de la semana, el recrudecimiento del conflicto había disparado las cotizaciones del petróleo hacia niveles cercanos a los 120 dólares por barril, alimentando temores sobre un nuevo shock energético global.
Sin embargo, el mercado empezó a recalcular cuando Trump dejó entrever que el enfrentamiento podría estar entrando en su fase final.
Trump cambia el tono y los mercados reaccionan
En declaraciones a CBS News, el presidente estadounidense aseguró que la guerra "está prácticamente terminada", al sostener que Irán habría perdido gran parte de su capacidad militar. Según su visión, el país ya no cuenta con armada operativa, comunicaciones ni fuerza aérea efectiva, y sus sistemas de misiles se encuentran dispersos.
Más tarde, frente a legisladores republicanos en el Congreso, Trump insistió con la misma línea: el conflicto terminaría pronto, aunque aclaró que el objetivo es que Irán quede sin capacidad para atacar a Estados Unidos, Israel o sus aliados.
El mensaje, sin embargo, no estuvo exento de advertencias. El mandatario dejó en claro que Washington podría intensificar las ofensivas si Teherán intenta bloquear el tránsito de petróleo por el estratégico Estrecho de Ormuz, uno de los puntos neurálgicos del comercio energético mundial.
Aun así, en un giro diplomático inesperado, Trump también dejó abierta la puerta a eventuales negociaciones con Irán, al afirmar que "es posible" un encuentro entre ambas partes para cerrar definitivamente el conflicto.
Las bolsas del mundo celebran el alivio
El cambio de clima geopolítico fue rápidamente reflejado en los mercados financieros. En Europa, el índice Euro Stoxx 50 sube 2,4%, mientras que el Ibex 35 de España avanza cerca de 3% y supera los 17.400 puntos.
Las principales plazas del continente también muestran subas: París gana 1,8%, Fráncfort 2,1%, Milán 2,4% y Londres trepa 1,35%.
El optimismo también se trasladó a Asia. Tokio cerró la jornada con un salto del 3%, Hong Kong avanzó 2,1% y Seúl sorprendió con una fuerte suba de 5,35%. Shanghái, en tanto, registró un incremento más moderado de 0,65%.
También se enfría el precio del gas en Europa
El alivio energético no se limitó al petróleo. El precio del gas europeo también registró una fuerte corrección a la baja.
El contrato de futuros TTF holandés, referencia del gas en Europa, se desplomó un 16,39% y cayó hasta los 46 euros por megavatio hora, reflejando un mercado que empieza a descontar un escenario menos explosivo en la región.
Por ahora, el mercado eligió creerle a Trump. Pero en un tablero geopolítico tan volátil como el de Medio Oriente, los inversores saben que una sola chispa puede volver a encender la mecha. Mientras tanto, el petróleo afloja y las bolsas celebran.