Con goles de Rojas y Borre, venció a Palmeiras pero el equipo brasilero clasificó a la final por el 3 a 0 en la ida jugada en la Argentina. 

River ganó en Brasil 2 a 0 pero no le alcanzó para llegar a la final de la Copa Libertadores. Pagó cara la derrota en la ida.

Palmeiras no mostró ni jerarquía ni oficio para sostener el resultado durante todo el encuentro disputado en el Allianz Parque de San Pablo.

River contó con chances a su favor e incluso le anularon un gol a instancias del VAR y el mismo sistema le avisó al arbitro de retrotraer un penal que había sido sancionado, aunque claramente no había sido.

Rojas adelantó al millonario con un gol de cabeza a la salida de un corner y luego Borré puso el segundo tanto también de cabeza. Palmeiras sufrió la baja de su lider y capitán, Gustavo Gómez quien debió abandonar la cancha por una lesión. 

A los seis minutos del segundo tiempo, River completó la hazaña. La pelota fue de lateral a lateral. Un centro de zurda de Angileri terminó en la orilla opuesta del área. Allí apareció Gonzalo Montiel, quien empalmó de derecha sin pensarlo dos veces. Weverton miró la pelota, que se incrustó en su arco y se transformó en el 3-0 de los argentinos.

Sin embargo, y tras casi cinco minutos de deliberación, el árbitro uruguayo Ostojich anuló la conquista a instancias del VAR, manejado por Nicolás Gallo. En la repetición se vio cómo Borré vuelve de la posición adelantada para intervenir en la jugada.

Más tarde, Robert Rojas volvió a cometer un error parecido al que le costó un gol en el partido de ida. Derribó a Luiz Adriano estando amonestado y Ostojich le mostró la tarjeta roja. La cuesta arriba se le hacía aún más pronunciada al equipo argentino. Peor aún luego de que el árbitro le diera un penal por infracción sobre Suárez.

Pero Gallo, el asistente de VAR, llamó al uruguayo Ostojich y le recomendó ver la jugada. Luego de varias repeticiones, en cámara normal y cámara lenta, el árbitro se retractó. River, que se había quedado sin el gol de Montiel, ahora se quedaba sin el penal.

El segundo tiempo avanzó con una inmensa superioridad del equipo argentino, que intentó por todos los medios pero no pudo plasmar en la red lo que mostró en el juego.

Palmeiras fue superado en todos los aspectos del juego pero aún así jugara la final en el Maracaná con el ganador de la otra semifinal que este miércoles diputarán Santos y Boca Juniors.