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EL DIARIO digital
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Una década después de su primer encuentro, Floyd Mayweather y Manny Pacquiao volverán a compartir el ring.
La posibilidad marca un nuevo capítulo en la historia moderna del boxeo. En 2015, Mayweather derrotó a Pacquiao por decisión unánime en un combate que tardó más de cinco años en concretarse y que rompió todos los récords de la industria: 4,6 millones de compras de PPV, un récord de taquilla de 72,2 millones de dólares en Las Vegas y casi 600 millones de ingresos totales.
Ahora, más de una década después, ambos regresan al profesionalismo con cuentas pendientes. Pacquiao, que tiene 47 años y un récord de 62-8-3 con 39 nocauts, volvió al ring el año pasado tras casi cuatro años de inactividad.
Empató con el entonces campeón del peso wélter Mario Barrios y demostró que aún conserva competitividad al máximo nivel. Antes de la revancha, participará en una exhibición ante Ruslan Provodnikov el 18 de abril en Las Vegas.
Mayweather, que cumplirá 49 años el 24 de febrero, también ha alternado retiradas y regresos a lo largo de su carrera.
Se despidió oficialmente en 2015 tras vencer a Andre Berto y regresó en 2017 para derrotar por nocaut técnico a Conor McGregor en un combate que volvió a generar cifras millonarias. Desde entonces ha disputado exhibiciones y recientemente confirmó que volverá al boxeo profesional tras otro combate de carácter no oficial esta primavera.
El anuncio reactivó el debate sobre el significado deportivo de la revancha. No se trata solo de dos leyendas en la recta final de sus trayectorias. Es la oportunidad de reinterpretar una rivalidad que marcó una era y que muchos consideraron tardía en su primer capítulo.
En el comunicado oficial, Manny Pacquiao dejó clara su motivación: "Floyd y yo le dimos al mundo la que sigue siendo la pelea más grande de la historia del boxeo. Los aficionados han esperado lo suficiente. Se merecen esta revancha y será aún más grande ahora que se retransmitirá en directo globalmente en Netflix. Quiero que Floyd viva con la única derrota en su récord profesional y que siempre recuerde quién se la dio".
Mayweather, fiel a su estilo, respondió con seguridad: "Ya peleé y vencí a Manny una vez. Esta vez será el mismo resultado".
El combate en el Sphere añade un componente simbólico. Un escenario futurista para una rivalidad clásica. Dos miembros del Salón de la Fama. Dos estilos que definieron el boxeo de los años 2000 y 2010. Y una segunda oportunidad para ajustar cuentas.
Más allá de la edad o del momento competitivo de ambos, la revancha representa un acontecimiento generacional. Un duelo que vuelve a situar el foco en el legado. En la narrativa. En la memoria colectiva de un deporte que pocas veces logra repetir un fenómeno de semejante magnitud.
El 19 de septiembre, Las Vegas volverá a ser el epicentro del boxeo mundial. Mayweather y Pacquiao escribirán un nuevo capítulo. Y esta vez, el desenlace podría tener un significado distinto para la historia.