Vivió en España, Venezuela y actualmente se abre puertas en Italia. Se fue de La Pampa de muy joven y hoy con casi 30 años continúa protagonizando su historia de vida.

Sin dudas que Maximiliano Pescara no le tiene miedo a nada, ni a nadie. Bien podría ser el Marco Polo de los futbolistas, un joven viajero, explorador y descubridor de otras vidas y culturas, todo en busca del sueño de jugar a la pelota.

Partió de La Pampa de muy pibe, a los 16 años, para ir a conocer el mundo y hoy, a los 29, aún continúa en esa búsqueda de historias, aprendizajes y experiencias que tiene la vida del futbolista.

Atrás quedaron aquellos primeros años en España, luego la experiencia en Venezuela, más tarde un breve lapso por tierras pampeanas para luego volver a subirse a un avión y desembarcar en Italia dónde ya hace dos años se encuentra radicado.

En los primeros meses de este 2020, en uno de sus mejores momentos futboleros, el COVID-19 lo encontró en el ojo de la tormenta, en el norte italiano, dónde la pandemia hizo estragos. Esa historia parece haber quedado atrás en el actual verano europeo dónde la mayoría de los países del Viejo Continente ya se han amoldado a la "nueva normalidad".

En medio de ese panorama mundial, al defensor pampeano se le presentaron nuevas oportunidades y desafíos. En las últimas horas cerró su incorporación al Gavirate Calcio de la categoría Eccellenza, en el norte italiano.

Allí, en medio de los Alpes y a la vera del Lago di Varese, Maxi Pescara afrontará un nuevo reto futbolero que le abrirá las puertas a otra vivencia: la de capacitarse con la Juventus.

En su cuenta de facebook, el Gavirate Calcio 1921, presentó al pampeano con la siguiente frase: "el Loco Pescara! Una mirada fue suficiente para sacar la chispa. Jugador fuerte, carismático con la cultura laboral y el señorío de pocos. Un gran amor: mamá! Bienvenido a la familia rossoblu".

Así, comienza una nueva historia en la vida del ex defensor de Deportivo Mac Allister, Deportivo Winifreda, Independiente de Jacinto Arauz, General Belgrano e Independiente de Doblas, entre otros.

- Italia fue uno de los países más castigados con el COVID-19 ¿Cómo es la situación actual?

- Se está haciendo vida normal. A partir de este 15 de julio ya no se necesitarán los barbijos. En el resto de Italia ya no se usan, salvo en Lombardía dónde estoy que era una de las zonas más afectadas. Estamos haciendo vida normal. Es más, ya se anunció el calendario futbolístico de la temporada que viene que iniciará el 20 de septiembre mientras que la Copa Italia iniciará el 16 de septiembre. El campeonato pasado se dio por finalizado como estaba, a falta de diez fechas. No hubo playoffs. Va a estar muy difícil el tema fútbol acá, no solo en la Argentina. Hay muchos compañeros que están sin equipo.

- ¿Cómo se dio tu llegada al Gavirate?

- Tuve la posibilidad de elegir entre algunos equipos que me querían gracias a que hice las cosas bien. Me decidí por el Gavirate por el proyecto y la seriedad. El equipo viene de ser campeón, con una base sólidad y un grupo formado. Pregunté mucho por el club, por la sociedad y el presidente. Están muy bien. El jugador histórico del club es un argentino, Maximiliano Martínez que estuvo como 15 años. Lo tentaban siempre para ir a otros lados y se quedó ahí.

- ¿Cómo es la sociedad del club con la Juventus?

- Hace cinco años que los seguía Juventus porque le interesaba geográficamente este punto de Italia dónde todos los jugadores son captados por el Milan o el Inter. Varese es una zona dónde salen muchos jugadores pero se iban a Milano. La Juve lo que quería era tener una base acá. Lo comenzaron a seguir al club, mandaron gente para analizar la estructura. El primer año le dijeron que no por un tema estructural, al año siguiente lo mismo pero le dejaban al Gavirate las pautas a mejorar. Finalmente el año pasado se logró el acuerdo y firmaron un contrato por tres años. Incluso antes de terminar el contrato volvieron a firmar por dos. En definitiva quedaron ligados durante cinco años.

- ¿Es una filial de Juventus?

- El fútbol base y las inferiores del Gavirate pasaron a ser de la Juventus. Ellos están constantemente mandando su gente, sus entrenadores, sus profes acá para observar y coordinar todo. A la vez desde Gavirate se viaja constantemente a Torino para capacitarse. Todo lo que tiene que ver con formación.

- Es decir que trabajan específicamente en el fútbol base...

- El primer equipo no tiene mucha relación con la Juventus, tal vez le dan minutos a algún jugador de la Primavera (la Reserva en Argentina), pero ellos hacen hincapié en el fútbol base. Yo voy a estar cercano a ellos y de vez en cuando trabajaré defensivamente con alguno futbolista menor. El convenio es para participar en las capacitaciones que la Juventus hace con ellos. Seguramente en estos días comenzaré a estudiar la carrera de entrenador en la Escuela de Menotti, a distancia. Igualmente mi primer objetivo es jugar al fútbol. Estoy focalizado al 100 por ciento en la pelota, tengo que disfrutar del pasaje del futbolista que me servirá a futuro.

- ¿Cómo ha sido tu rendimiento desde tu llegada a Italia?

- Me fue bien en la región de Lombardía. Estoy bien visto. Jugué dos campeonatos casi completos. En el primero que juego no pude estar en la primera rueda por el tema de los papeles pero hago una segunda rueda espectacular con tres goles, clasificando al playoffs dónde tuve un muy buen rendimiento. En el segundo campeonato también anduve bien pero se suspendió por el COVID-19. Me tienen bien visto por mi personalidad, adentro de la cancha soy de una manera pero afuera quedó ahí. A ellos le interesó ese aspecto.

- ¿Qué le cautivó de vos además del nivel futbolero?

- Después de varias cenas con el presidente comprendió el amor y la pasión que en Argentina le tenemos a esto. Es algo distinto que acá no pueden entender por eso se asombran cuando lo escuchan a uno. Yo le hablaba de un chico de barrio que soñaba con jugar a la pelota, que hoy en día tiene 29 años y se sigue despertando como cuando tenía 13. Ese amor le llegó al presidente y notó mi convicción. Hicieron un esfuerzo. Es un club humilde que no hace locuras pero sé que hizo un esfuerzo grande para llevarme.

- ¿Qué es lo que te pidió?

- Él pretende que yo sea la cara visible de los chicos de las inferiores, que le transmita mis valores y mi ADN, todo lo que siento por el fútbol. Así surgió la posibilidad de estar con los chicos. Yo le propuse estar con ellos pero a cambio quería que me abrieran las puertas a las capacitaciones con Juventus. Arreglamos lo económico y listo. Lo que hay que aclarar es que mi primera función es ser futbolista. Será una doble responsabilidad. Estar siempre ligado al fútbol para mí es muy lindo.