Los incumplimientos a las restricciones impuestas por la pandemia de coronavirus no se detienen.

Personal policial de la Departamental Victorica constató una fiesta en la zona de quintas de la localidad. Hay 10 personas judicializadas, pero eran unas 30 las que participaban del evento ilegal.

En Eduardo Castex, la Policía también intervino en un encuentro social en una vivienda, secuestró dos motos y un auto. Además, los organizadores eran reincidentes en este tipo de infracciones.

En General Acha, un hombre que debía cumplir con el aislamiento por ser contacto estrecho de un COVID positivo, salió dos veces en el día a bares de la ciudad y terminó con una causa judicial.

En primer lugar, una nueva fiesta clandestina se desarrolló en una localidad pampeana, en este caso en una vivienda de la zona de quintas de Victorica a donde concurrió la Policía. “Alrededor de las 4 de la madrugada de hoy (por ayer), cuando los asistentes a la fiesta alertaron la presencia policial, se dieron a la fuga del lugar en forma pedestre”, confirmó al portal InfoHuella Edgardo Díaz Correa, jefe de la Departamental Victorica.

Y detalló: “Se lograron identificar a unas 10 personas. Serán notificadas a disposición de la Fiscalía de la IV Circunscripción por violación al artículo 205 del Código Penal Argentino”, mientras se investiga quiénes fueron los demás participantes del encuentro social.

Castex

Durante la madrugada de ayer, se tramitaron en Eduardo Castex dos actuaciones por incumplimientos de medidas sanitarias y se notificaron a ocho personas por el artículo 205 del Código Penal, quedando a disposición del Ministerio Público Fiscal.

En el primero de los eventos, los involucrados resultaron ser una familia reincidente en la organización de fiestas ilegales, según detallaron desde la Policía castense. En este encuentro se logró identificar a tres individuos, otros dos se dieron a la fuga y la Policía investiga su identidad.

También se sucedió otro encuentro social, donde cinco jóvenes resultaron identificados, se desalojó la morada y se retuvieron los vehículos con los cuales concurrieron al lugar. Allí se secuestraron dos motocicletas de alta cilindrada y un vehículo Fiat Uno.

Acha

La Policía de General Acha tuvo que intervenir el pasado viernes en una curiosa situación: un hombre que estaba aislado preventivamente por ser contacto estrecho de un familiar con COVID-19 no quería cumplir con la medida. El vecino fue a dos bares durante esa jornada y en ambos lugares se le dijo que debía regresar a su casa. Finalmente, tuvo que intervenir la Policía y se le inició una causa por no cumplir las medidas sanitarias.

El hombre, de 59 años, fue visto el viernes por la mañana en un bar de la zona oeste y se pidió a la Policía que fuera al lugar para obligarlo a hacer aislamiento, dado que se negaba a cumplir con la medida sanitaria impuesta por personal de Epidemiología.

La persona se fue a su domicilio, pero posteriormente, sobre la tarde-noche de ese mismo día, volvió a salir de la casa y fue a otro bar, en este caso en la zona céntrica. Nuevamente tuvo que intervenir la Policía para llevarlo hasta la casa donde vive. Además, se lo notificó en una causa judicial correspondiente por infracción a los artículos 205 y 239 del Código Penal.