Entidades agropecuarias de Río Negro, Chubut y Santa Cruz salieron a defender la barrera sanitaria después de las declaraciones del presidente. La Mesa Ovina Nacional también advirtió.

Las declaraciones del presidente Alberto Fernández sobre la barrera sanitaria durante su paso por La Pampa encendió las alarmas en el resto de las provincias patagónicas.

Entidades rurales de Río Negro, Chubut y Santa Cruz emitieron un documento conjunto rechazando una vez más el paso de la carne pampeana con hueso al sur del río Colorado. Advirtieron que las manifestaciones del mandatario generaron “una enorme precoupación en los productores patagónicos que con gran esfuerzo han mantenido sanitariamente la región patagónica fuera del flagelo de la fiebre aftosa”.

Fernández, cuando estuvo hace semanas en Santa Rosa, y luego de visitar el frigorífico “Carnes Pampeanas”, se comprometió a hablar con la gobernadora de Río Negro sobre el tema y sostuvo que no era partidario de “fronteras” entre las provincias.

En el comunicado de las entidades rurales, apuntan que en el país “hay dos estatus sanitarios diferentes: desde el río Colorado hacia el sur, libre de aftosa y sin vacunación, y todo el resto del país con vacunación obligatoria”.

“Esta situación es reconocida internacionalmente, al punto de abrirse nuevos mercados para nuestras carnes provenientes exclusivamente de la Patagonia, gracias a este estado sanitario”, señalaron.

Y se quejaron que desde La Pampa “sin razones técnicas que la acompañen” se intenta introducir carne con hueso “comprometiendo así la seguridad sanitaria y el riesgo del cierre inmediato de los mercados que sólo reconocen a la Patagonia como libre de fiebre aftosa y sin vacunación”.

En el documento, hablaron de “falta de información precisa” del presidente y el titular de la Federación de Instituciones Agropecuarias de Santa Cruz (FIAS), Miguel O'Byrne, uno de los firmantes, indicó en declaraciones radiales que “creo que lo tomaron desprevenido”. En rigor, Fernández no tenía información sobre el tema y desconoció que la barrera es implementada por el SENASA, un organismo nacional.

Desde las entidades patagónicas advirtieron que les preocupa también “el silencio de los organismos técnicos (SENASA) y el propio Ministerio de Agricultura y Ganadería” sobre el tema.

“No se trata de la existencia de aduanas interiores ni fronteras, se trata de estados sanitarios diferentes, que deben ser celosamente sostenidos hasta tanto el resto del país alcance la condición de libre de aftosa sin vacunación”, remarcaron.

Agregaron que “los patagónicos hemos cuidado nuestra situación sanitaria de manera seria y responsable; es tiempo de ser respetados y valorados, poniendo el acento en resguardar lo bueno que se tiene y no arriesgando sin sentido el estado sanitario reconocido internacionalmente y los nuevos mercados, logrados con tantos esfuerzos público-privados”.

Pérdidas.

“La Pampa hace muchos años viene intentando vender carne con hueso a la Patagonia. Tanto de vacunos como porcinos y ovinos”, sostuvo O'Byrne. Afirmó que “para ellos (por La Pampa) es un tema comercial”, cuando en realidad “es un tema netamente sanitario como lo expresaron en su momento las provincias patagónicas y el SENASA, cuando hace un par de años atrás se llegó, incluso, a presentar un proyecto en el Congreso para forzar la introducción de carne con hueso y logró ser desarticulado”.

“Es una mala picardía que podría poner en riesgo todo el estado sanitario que tiene la Patagonia no sólo en carne, sino en fruta. Fundamentalmente para la fruta de Río Negro es crucial. Es una lucha de muchos años y a la región le costó mucho que sea considerada distinta”, agregó, además de resaltar que “ha permitido abrir mercados para toda la Argentina, como el caso de Japón y China”.

“China es un gran comprador de asado, de pecho y garrones, productos relativamente baratos, y La Pampa ya estuvo exportando”, sostuvo O'Byrne. Agregó que “este no es el mismo escenario que el de 2015, cuando no había tantos mercados externos dónde vender”.

“La Pampa no se va salvar con la Patagonia, cuando apenas aporta el 4% de la faena nacional”, sostuvo, lamentando que “prefieren poner a riesgo todo un esquema sanitario patagónico por unos pocos kilos de dos o tres frigoríficos”.

Funbapa.

Para este fin de semana estaba prevista una reunión de la Fundación de la Barrera Sanitaria de la Patagonia (FUNBAPA). La misma es la que maneja la barrera y articula su financiamiento. El encuentro estaba pautado previo a que volviera a resurgir la polémica.

O'Brien advirtió que eliminar la barrera sería “provocar no sólo un retroceso para las carnes, sino el derrumbe del negocio de la pera y la manzana, que en Río Negro se exporta el 70%”.

La Mesa Ovina Nacional también sentó su posición, defendiendo la existencia de la barrera fitosanitaria y apuntó que eso fue lo que permitió “exportar carnes a países que exigen dicho estatus” sanitario y “abrir nuevos mercados, reportando importantes beneficios para la producción y a los habitantes de las provincias australes, así como el ingreso de divisas tan necesarias para la Argentina en estos difíciles momentos”