El Poder Judicial de General Acha menciona la utilización de los camiones con la insignia Vía Cargo en el traslado de los trabajadores chaqueños, dato clave para una causa federal. Se hace este viernes la formalización a Luciano Rolando Trappa.

El Poder Judicial de la Pampa formalizará este viernes la acusación contra Luciano Rolando Trappa, uno de los dueños del Grupo Económico Vía Bariloche, por el ingreso irregular a la provincia de 17 hacheros chaqueños, quienes también fueron explotados laboralmente.

La causa que lleva adelante la justicia pampeana por el incumplimiento de las normas dispuestas en el contexto de la pandemia por el Covid 19, “es la punta de lanza para desentrañar un posible caso de trata de personas con fines de explotación laboral orquestado por el mismo grupo económico”, según publicaron en diferentes crónicas la agencia de noticias “Cadena del Sur” y el portal “En Estos Días”.

El Juez de Control de la Tercera Circunscripción Judicial de General Acha, Diego Asín, encabezará hoy el próximo viernes la audiencia durante la cual se informará a Luciano Trappa sobre su situación judicial. Por este hecho ya fue imputado el administrador de la empresa Curacó y la Estancia “Maracó Chico” (ambas de los Trappa), Germán Hirtz.

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Hay un dato clave de la “formalización” que escuchará Trappa y es que se tuvo por probado -al menos en esta instancia judicial- que fue el principal responsable en gestionar los medios de transporte de las empresas «Vía Bariloche» y «Vía Cargo», entre otros, con el fin de permitir y facilitar el ingreso a la Estancia “Cabaña Curacó” de los 17 hacheros, a pesar que el Gobierno pampeano había advertido que los trabajadores tenían que cumplir con 14 días de aislamiento.

La mención explícita de Vía Cargo no es un dato menor ya que algunos días después los hacheros fueron sacados de la estancia dentro de uno de los camiones de transporte de esta firma. La Justicia investiga si fueron también ingresados de la misma manera.

Fuentes con acceso al expediente confirmaron que la Fiscalía provincial pudo determinar que ese grupo de trabajadores permaneció en el monte, hachando y cortando leña, hasta el 23 de mayo a las 22.17, “momento en que fueron llevados hasta la base operativa de la empresa Vía Bariloche S.A.” en Cipolletti. Según consta en un acta policial rubricada en la ciudad rionegrina, los peones llegaron escondidos dentro de un camión de Vía Cargo.

La mayoría de los hacheros que fueron llevado a Cabaña Curacó viven en Pampa del Indio, en Chaco. Los apellidos se repiten, eso quiere decir que captaron a varios integrantes de una misma familia, muchos de los cuales forman parte de las comunidades de pueblos originarios de la zona.

Dentro de ese esquema de captación, y según pudo determinar este medio, los trabajadores primero deben viajar por su cuenta hasta la Ciudad de General San Martín, cabecera del Departamento, a 110 kilómetros por las rutas provinciales N° 3 y 90. Una vez allí, alguien de la empresa los espera con sus pasajes.

Así fue con el caso de estos 17 trabajadores. El micro desde Chaco se anunció con destino a Buenos Aires, a las 16.30. Recorrieron 1460 kilómetros para llegar hasta el campo de la familia Trappa.

El transporte es clave en esta ecuación, según pudo determinar la Justicia. Los micros de Vía Bariloche sirvieron para “camuflar” a los trabajadores, que luego serían precarizados. Y los camiones de Vía Cargo, para esconderlos.

Los hacheros trabajaron en condiciones de extrema precariedad y sin recibo de sueldo. Según los testimonios recogidos por los periodistas Santiago Premici y Sebastian Rey. Durante la madrugada del 24 de mayo, los hacheros fueron subidos a un micro de El Valle, interno 59754, con destino a Buenos Aires; una vez allí fueron “escondidos” muy probablemente en los depósitos que la empresa tiene en Retiro; los hacheros fueron amenazados para no hablar con nadie sobre la situación. Incluso, uno de ellos admitió en diálogo con los periodistas que la empresa les rastreaba las llamadas telefónicas. De los galpones de Retiro salieron en cuenta gotas dentro de la cabina de los micros de Vía Cargo, “camuflados” como acompañantes.

Por eso es clave la mención que realiza la fiscalía pampeana a la utilización de los camiones con la insignia Vía Cargo, fundamentales en el esquema logístico que debería ser el puntapié para debelar la trama de trata laboral que intenta investigar la Justicia Federal, y ameritó una denuncia del Consejo Nacional contra la Trata de Personas.