Una mujer volvió a presentar una denuncia contra un funcionario de la Casa de Gobierno Provincial en la ciudad norteña.

Este jueves 8 una empleada administrativa denunció por violencia de género a Marcelo Petrelli, director del Centro Cívico de General Pico. Por los gritos del hombre hacia la empleada, el personal de guardia llamó a la policía.

La empleada administrativa se presentó en el Ministerio Público Fiscal para denunciar por segunda vez a su jefe. La primera la había hecho en diciembre de 2020. Se trata de una denuncia de violencia de género y malos tratos.

Este jueves, según la denuncia, el hombre ingresó al lugar donde estaba la empleada a los gritos, y con insultos, se dirigió a ella. En la denuncia la mujer contó que “tuve miedo de que me levantara la mano, fue muy agresiva la situación”-

Un compañero de trabajo le recomendó que llamara al 101 pero más tarde, dice el escrito judicial, la mujer supo que el guardia del Centro Cívico ya había solicitado la presencia de un patrullero al por los gritos y las agresiones verbales.

“Aclaro que previo a ello (los gritos en la oficina), minutos antes de que apareciera Petrelli en mi oficina, habla llamado por teléfono, gritaba que subiera a su oficina porque el me estaba buscando. Aclaro que mi horario de trabajo es de 10:00 a 15:00 hs. Corté con el y justo me llamaron por teléfono, en éste momento no recuerdo bien quien hablaba, cuando atino a retirarme de mi oficina para ir a la suya me encuentro a Petrelli y pasó lo que dije antes”, se lee sobre el relato en el que el funcionario, luego de llamarla, le habría gritado en una oficina delante de otros empleados.

En fiscalía la mujer recordó que “le hice denuncias por su trato el año pasad

Cuando se le consultó si el hombre cambió sus hábitos luego de la primera denuncia, dijo que “yo lo evito todo lo posible, porque me humilla cuando puede, más en mi condición de mujer, porque hace diferencia en el trato con mis compañeros hombres y remarca su condición de ser hombre”, finaliza la denuncia presentada ante la justicia piquense,