El acueducto Pico-Dorila, que abastece a la ciudad, llegó a su límite y ya no tiene posibilidades de ampliación.

General Pico (Agencia) - La semana pasada, el Gobierno Provincial autorizó a licitar por 140 millones la construcción de un tanque cisterna para General Pico, gestionado ante Nación, que será una obra importante para la reserva de agua en la ciudad y se complementa con otras ya gestionadas, pero el mayor objetivo por delante es la gestión de un nuevo acueducto, ante las limitaciones ya conocidas del actual Pico-Dorila.

El agua es uno de los grandes desafíos de la actual gestión comunal local, con el imprescindible apoyo de Provincia y Nación, ante una situación actual crítica y que los técnicos en el tema advierten desde hace tiempo. Se trata de las grandes obras "que no se ven", pero que son vitales para el desarrollo de cualquier ciudad.

Provincia autorizó la semana pasada la licitación por 140 millones de pesos para la construcción de una cisterna de 5 millones de litros, que se complementará con la existente de 2 millones de litros. Ambas funcionarán en paralelo en el predio de APySU.

Esta obra está comprometida en un paquete que incluye otra cisterna de 1 millón de litros y un tanque de 400 mil litros, cuyos fondos aún no fueron liberados por Nación, que servirán para proyectar y abastecer de agua a la zona sur de la ciudad, el triángulo comprendido por ruta 1 y las diagonales 500 y 201, donde la intendenta Alonso anunció que proyecta llevar agua potable y cloacas.

La cisterna de 5 millones de litros a licitar, en realidad, es parte del proyecto del segundo tramo del acueducto del río Colorado. Cuando se pensó en esa obra varias veces anunciada y postergada, la idea era mezclar las aguas del acueducto con las del acuífero Pico-Dorila, para evitar depender de una sola fuente de abastecimiento y que esta ciudad no sufra los trastornos que tiene la capital cada vez que se rompe el caño que traslada el líquido vital.

Cuando el segundo tramo del acueducto del río Colorado fue mutando de un proyecto esencial a casi una utopía, la idea de la gran cisterna se mantuvo para garantizarle a Pico un mayor almacenamiento de agua, que facilita autonomía ante casos de cortes de energía o fenómenos climáticos.

Nuevo acueducto

Mientras se esperaba el agua del Colorado, el acueducto Pico-Dorila continuó abasteciendo la ciudad y comprometiéndose en su rendimiento, hasta hoy que, según las distintas fuentes consultadas, llegó a su límite y ya no tiene posibilidades de ampliación. Ya no hay lugares para perforar y, si existieran, la capacidad de transporte de la tubería ya está condicionada, apuntaron a El Diario. Además, la sobreexigencia de los pozos impacta de manera directa en la calidad del agua que se extrae.

En este contexto, técnicos de la Administración Provincial de Agua y de General Pico comenzaron a trabajar más en firme en otra obra proyectada ya hace casi dos décadas y reformada con el paso del tiempo: el acueducto Pico-Vértiz.

En la actualidad, esa obra tiene entre un 10% y 15% de ejecución, muy pocos pozos con los que se abastece al barrio Federal, aunque tampoco lo hace de manera completa, sino que se complementa con el acueducto Pico-Dorila. Estiman que la mitad del agua que llega al Federal es del histórico acueducto que suministra agua a toda la ciudad.

Esta obra demandaría una inversión mucho mayor a la de la nueva cisterna para la ciudad, aunque avanzar en la misma no solo es una cuestión de presupuesto, sino también de logística para traer el agua desde la zona de campos y transportarla por predios rurales, caminos vecinales y también por ruta.