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EL DIARIO digital
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El Ministerio de Capital Humano, por medio de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES), presentó ante la Corte Suprema un recurso extraordinario federal contra el fallo que ordenó restituir la pensión por viudez que percibía la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. La resolución que se busca revertir fue dictada por la Sala III de la Cámara Federal de la Seguridad Social y dispuso restablecer la asignación mensual vitalicia que había sido dada de baja mediante la Resolución N° RESOL-2024-1092-ANSES-ANSES.
El Gobierno, mediante una presentación de la ANSeS, que depende de la ministra Sandra Pettovello, solicitó que el máximo tribunal revise el fallo, argumentando que afecta el principio de legalidad y modifica el alcance de disposiciones expresas del ordenamiento jurídico. Según el escrito presentado, la sentencia incurre en una "manifiesta errónea aplicación del derecho" al omitir la prohibición expresa de cobro que, de acuerdo con la interpretación oficial, rige para casos de condena penal firme con inhabilitación absoluta para ejercer cargos públicos.
La controversia se centra en la naturaleza jurídica de la asignación que reciben los ex presidentes y sus derechohabientes. Según los fundamentos del recurso, la prestación no constituye una jubilación ordinaria ni un beneficio previsional contributivo, sino que representa una asignación de carácter graciable, no contributiva, otorgada como reconocimiento al mérito, el honor y el desempeño en el ejercicio del cargo.
Mientras que las jubilaciones del régimen general se sustentan en aportes realizados durante la vida laboral y buscan garantizar la subsistencia en la vejez, la asignación vitalicia para ex mandatarios según el Ministerio de Capital Humano responde a una lógica distinta: constituye una retribución honorífica asociada a la investidura presidencial. Por lo tanto, su mantenimiento estaría supeditado a la vigencia de las condiciones éticas y de honorabilidad que justificaron su otorgamiento.
El recurso subraya que la prestación carece de naturaleza alimentaria; es decir, no está destinada a asegurar el sustento de quien no puede procurárselo por sus propios medios, sino que constituye una gracia del Estado en reconocimiento a la función desempeñada. Al no tratarse de un derecho previsional clásico orientado a cubrir necesidades básicas, la administración sostiene que puede ser revocada si desaparecen las condiciones legales que le dieron origen.
El argumento central del planteo oficial es la "indignidad sobreviniente" derivada de una condena penal firme por delitos dolosos contra la administración pública, por la denominada "Causa Vialidad", por la que Cristina Kirchner fue condenada a seis años de prisión -que cumplen en su domicilio de San José 1111- e inhabilitación perpetua. Para el Gobierno, resulta jurídicamente incompatible mantener una distinción honorífica para quien ha sido condenado por hechos de corrupción cometidos en ejercicio de la función pública y en perjuicio del Estado Nacional. Así, la condena penal no solo implica una sanción individual, sino que afecta el fundamento ético necesario para continuar percibiendo una asignación que premia la conducta ejemplar y el buen desempeño.
Desde la perspectiva del recurso, el fallo de la Cámara no ponderó adecuadamente esa circunstancia. El Ministerio a cargo de Pettovello sostuvo que existe una prohibición expresa de cobro ante casos de condena e inhabilitación absoluta, situación que según la presentación recae sobre la ex presidenta. En ese marco, se argumenta que el tribunal interpretó erróneamente el régimen aplicable al considerar que el beneficio tiene carácter alimentario y, por lo tanto, merece una tutela reforzada.
Otro eje del recurso extraordinario se centra en la medida cautelar que ordenó restituir el pago de la asignación mientras se resuelve el fondo de la cuestión. El Gobierno considera que esa cautelar es improcedente, ya que existe una vinculación directa entre la medida provisoria y el objeto principal de la demanda. En términos procesales, se sostiene que al restablecer el beneficio de manera preventiva, la Cámara otorgó anticipadamente aquello que se debate en el juicio principal.
El planteo refiere a la prohibición legal de que las medidas cautelares coincidan con el objeto final de la demanda o impliquen la satisfacción sustancial de la pretensión. Desde esta interpretación, la decisión judicial configuraría un supuesto de prejuzgamiento al adelantar los efectos prácticos de una eventual sentencia favorable sin agotar el debate sobre la validez de la resolución administrativa que dio de baja el beneficio.
Asimismo, el recurso cuestiona la existencia de los presupuestos necesarios para dictar una cautelar, en particular el denominado "peligro en la demora". La Cámara había fundamentado su decisión en una presunción abstracta de daño al calificar la prestación como alimentaria. No obstante, el Gobierno sostiene que no se acreditó un perjuicio irreparable concreto que justificara la suspensión inmediata del acto administrativo.
Según la postura oficial, al no existir riesgo para la subsistencia de la beneficiaria dado el carácter no contributivo y honorífico de la asignación no se configura el requisito esencial para habilitar una tutela cautelar de esa magnitud. Es decir, si el beneficio no posee naturaleza alimentaria ni está orientado a cubrir necesidades básicas, no puede presumirse que su interrupción cause un daño irreparable que deba evitarse de manera urgente.
La discusión trasciende el caso individual y proyecta sus efectos sobre el régimen jurídico de las asignaciones vitalicias a ex presidentes y sus derechohabientes. El recurso extraordinario plantea un debate de fondo sobre la compatibilidad entre la condición de ex jefe de Estado, la existencia de una condena penal por delitos contra la administración pública y el mantenimiento de beneficios honoríficos financiados por el erario.
Al invocar la afectación del principio de legalidad, el Ministerio de Capital Humano busca que la Corte Suprema delimite con precisión el alcance de las normas que regulan estas asignaciones y determine si pueden subsistir frente a una condena firme con inhabilitación. También se debate el alcance del control judicial sobre los actos administrativos de la ANSES y los límites de las medidas cautelares respecto de prestaciones no contributivas.
La decisión final corresponderá al máximo tribunal, que deberá resolver si admite el recurso extraordinario federal y revisa el fallo de la Cámara Federal de la Seguridad Social.