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EL DIARIO digital
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Tras el avance parlamentario que representó la sanción de la reforma laboral en el Senado, la CGT anticipó una reunión de urgencia de su Consejo Directivo para este lunes. El objetivo es debatir una propuesta que gana fuerza: un paro general de 24 horas el día en que la Cámara de Diputados comience a tratar el proyecto impulsado por el presidente Javier Milei.
El encuentro se realizará a las 16 de manera virtual, ya que varios dirigentes se encuentran fuera de la Capital por el fin de semana largo. La decisión de adelantar la cita se precipitó por las fuertes presiones internas para ejecutar una protesta más dura, bajo la premisa de que ya no alcanza solo con movilizar a las calles.
El debate interno en la central
Los cotitulares de la CGT, Octavio Argüello (Camioneros), Jorge Sola (Seguro) y Cristian Jerónimo (Vidrio), tenían previsto reunirse el miércoles o jueves. Sin embargo, las señales de diversos dirigentes que exigen profundizar el rechazo al proyecto obligaron a cambiar los planes.
"El triunvirato prefería no hacer un paro, pero se dieron cuenta de que por abajo se estaba planificando un cese de actividades de 24 horas. Si no lo impulsaba la CGT, iban a quedar descolocados", señaló el jefe de un sindicato de peso. El sector dialoguista, que predomina en la conducción, buscaba una estrategia moderada basada en contactos con bloques parlamentarios y el Gobierno nacional para introducir cambios.
El escenario en el Congreso
El oficialismo busca que la Cámara de Diputados trate el proyecto la semana próxima, aunque los feriados complican la logística. Si no hay inconvenientes, la sesión sería el jueves 19, aunque es probable que se traslade al miércoles 25.
Existe cierta expectativa sindical en que las resistencias de algunos aliados del Gobierno a votar cambios de último momento como los referidos a accidentes de trabajo obliguen a que la reforma laboral no se apruebe y deba volver al Senado de la Nación. "El Gobierno fue desprolijo al incluir artículos que no fueron consensuados", admitió un directivo cegetista.
Los puntos de conflicto
Si bien la CGT logró mantener a salvo las cuotas solidarias y las contribuciones patronales para las obras sociales, los sindicalistas apuntan contra los cambios en el derecho individual (indemnizaciones, jornada laboral y vacaciones) y colectivo (regulación del derecho de huelga y limitación de asambleas).
En un documento interno, la CGT advirtió que se opone "en su totalidad" al proyecto por considerarlo contrario a la Constitución Nacional y a los tratados de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Sostienen que el proyecto generará más litigiosidad y afecta el principio de progresividad.
Polémica por licencias médicas
Uno de los puntos que mayor malestar generó es el cambio que reduce al 50% el pago de salarios en licencias por enfermedades o accidentes ajenos al trabajo. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, defendió la medida al señalar que busca "reducir las licencias que se volvían prácticamente eternas".
Ante este escenario, el Frente de Sindicatos Unidos (Fresu), que integran la UOM, ATE y las dos CTA, ya lanzó un paro con movilización. Esta postura radicalizada incomoda a la cúpula de la CGT, que ahora debe decidir si se suma a la medida de fuerza para mantener la unidad del movimiento obrero.