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Guerrilleros yihadistas secuestraron medio centenar de mujeres en Burkina Faso

Las víctimas recogían frutos silvestres y hojas para paliar la escasez de alimentos que afecta a la región, asediada por la insurgencia islámica.

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EL DIARIO digital

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Alrededor de 50 mujeres fueron secuestradas en la zona norte de Burkina Faso, país de la zona oeste de África, por presuntos guerrilleros yihadistas, informaron funcionarios locales.

En la población de Arbinda, vecinos afirmaron que las mujeres fueron secuestradas en el momento en el que recogían hojas y frutos silvestres para paliar la grave escasez de alimentos que afecta a la región.

Siempre según esos reportes citados por el sitio de BBC, un pequeño número de mujeres logró escapar de los yihadistas.

Los militantes islamistas bloquearon la región, por lo que las noticias de los secuestros, ocurridos entre el jueves y viernes pasado, recién se conocieron en las últimas horas.

"Las mujeres se juntaron para ir a recoger hojas y frutos silvestres en el monte porque no queda nada para comer", comentó un residente a la agencia AFP.

Un primer grupo de unas 40 vecinas de Arbinda salió de esa localidad, situada en la provincia de Soum, en el norte del país, el jueves por la mañana a bordo de carretas. Sin embargo, a una decena de kilómetros al sudeste del pueblo se toparon con miembros de un grupo armado que las secuestraron. Como no regresaban, sus familiares comenzaron a inquietarse. Tres de ellas pudieron escapar y relataron lo sucedido.

El viernes por la mañana, otro grupo de unas 20 mujeres que no sabía lo ocurrido y se encontraba a unos ocho kilómetros al norte de Arbinda corrió la misma suerte. El Ejército ha intentado localizarlas, hasta ahora sin éxito, según las mismas fuentes.

Más de la mitad de Burkina Faso, sobre todo las zonas rurales de las regiones del norte y el este, se encuentra bajo el asedio constante de la insurgencia yihadista, en particular de células locales vinculadas al Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM, por sus siglas en árabe), como Ansarul Islam, y al Estado Islámico.

La constante violencia de los radicales, que ha provocado la huida de unos dos millones de personas de sus hogares, impide el normal desarrollo de la agricultura, la ganadería y el comercio, lo que ha generado una grave crisis humanitaria. Numerosas poblaciones se encuentran rodeadas por los yihadistas.

Este fin de semana, miles de personas salieron en manifestación en varias localidades burkinesas del centro y norte del país, como Ouahigouya, Kaya, Sourou y Sanguié, para protestar por el deterioro de la seguridad.

Uno de los últimos incidentes que muestran la gravedad de la situación tuvo lugar el pasado miércoles, cuando varios hombres armados irrumpieron en una mezquita de la rama ahmadí del Islam en el pueblo de Mahdiabad, a unos 45 kilómetros de Dori, y mataron a nueve personas, entre ellas al imán, según informó la comunidad ahmadí en un comunicado.

La junta militar que gobierna Burkina Faso desde el pasado mes de octubre, encabezada por el capitán Ibrahim Traoré, ha sido hasta ahora incapaz de hacer frente a esta violencia.

Tras el golpe de Estado que lo llevó al poder, Traoré aseguró que su prioridad era "la reconquista del territorio ocupado por hordas de terroristas". Para ello, el Gobierno hizo un llamamiento a la población civil para reclutar a 50.000 jóvenes como miembros de los Voluntarios para la Defensa de la Patria (VDP), un grupo de civiles armados bajo el paraguas del Ejército que se ha convertido en la primera línea de defensa ante los yihadistas en las zonas rurales.

A finales de noviembre, unos 90.000 jóvenes habían presentado su solicitud.

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