Escuchá esta nota
EL DIARIO digital
minutos
Un vuelo de Flydubai que viajaba de Dubái a Tel Aviv realizó este miércoles un aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita luego de que se produjera un violento incidente en la cabina de pilotos. Según afirmó el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, uno de los pilotos apuñaló al otro e intentó hacer descender el avión, aunque las circunstancias y el motivo del episodio todavía son investigados.
El vuelo FZ1073, un Boeing 737 MAX 8, había partido de Dubái con destino al aeropuerto Ben Gurion, en Tel Aviv. Durante el trayecto registró un brusco descenso de más de 14.000 pies en menos de 30 segundos y posteriormente emitió señales de emergencia.
De acuerdo con Netanyahu, el piloto que habría iniciado el ataque intentó tomar el control de la aeronave después de agredir a su compañero. Un pasajero y un integrante de la tripulación ingresaron a la cabina y lograron reducirlo, mientras otros pilotos que se encontraban a bordo colaboraron para recuperar el control del avión.
La aeronave fue desviada hacia Tabuk, en el noroeste de Arabia Saudita, donde aterrizó de manera segura. Las autoridades del aeropuerto confirmaron que tanto el comandante como el primer oficial resultaron heridos y fueron trasladados a un hospital para recibir atención médica.
Investigación abierta
Netanyahu señaló que el presunto atacante fue detenido por las autoridades sauditas y que estaba siendo interrogado. El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, calificó el episodio como un supuesto "ataque terrorista yihadista".
Sin embargo, esa caracterización todavía no fue confirmada de manera independiente. Flydubai informó que se produjo un altercado en la cabina y que el avión fue asegurado por miembros de la tripulación que viajaban a bordo, pero pidió evitar especulaciones mientras continúa la investigación.
Los datos de seguimiento del vuelo muestran que el avión comenzó a registrar fuertes variaciones de altura antes de emitir la señal internacional de emergencia 7700. Posteriormente utilizó el código 7500, utilizado para advertir sobre una posible interferencia ilícita o secuestro de una aeronave. Estos códigos confirman que se produjo una situación de emergencia, pero por sí solos no determinan qué ocurrió dentro del avión.
El vuelo transportaba alrededor de 170 pasajeros y la mayoría eran ciudadanos israelíes. Según información difundida por autoridades israelíes, 169 de las 172 personas a bordo eran israelíes.
Mientras las autoridades sauditas investigan el episodio, Israel dispuso reforzar los controles de seguridad sobre los pilotos de vuelos que ingresan al país. El motivo del ataque y las circunstancias exactas que provocaron el enfrentamiento en la cabina aún no fueron establecidos oficialmente.