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EL DIARIO digital
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El vocero del primer ministro británico, Andy Burnham, respondió este martes a las recientes declaraciones del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, quien abrió la puerta a revisar la postura histórica de su país respecto a la soberanía de las Islas Malvinas.
En diálogo con la Agencia Noticias Argentinas, Burnham ratificó que la posición del Reino Unido es firme e inamovible: "Las Islas Malvinas son británicas y tienen derecho a determinar su propio futuro. Los isleños manifestaron su deseo de seguir siendo un territorio británico de ultramar, y nuestro compromiso con ellos es inquebrantable".
"La posición del gobierno es cristalina: la soberanía recae en el Reino Unido y el derecho de autodeterminación de los isleños es primordial", enfatizó el vocero al ser consultado sobre el respaldo diplomático estadounidense.
La presión de Trump y el gasto en defensa
La controversia se originó este lunes cuando Trump, al ser consultado sobre si mantendría el apoyo incondicional a la postura británica en Malvinas, deslizó: "Siempre reviso cada posición, esa es solo una de muchas".
Detrás de sus dichos subyace un informe geopolítico que sugiere que la Casa Blanca podría presionar a Londres con el reclamo argentino si el Reino Unido no incrementa de forma urgente sus partidas en defensa dentro de la OTAN.
Frente a la posibilidad de que la cuestión Malvinas sea utilizada como una carta de negociación económica y militar, Burnham marcó distancia: "Los comentarios del presidente son tema de su equipo. Pero en materia de defensa, el primer ministro fue claro desde el primer día: cumpliremos nuestros compromisos de gasto militar con los aliados y esa postura no ha cambiado".
La respuesta del Ministerio de Defensa británico
En medio del cruce diplomático, el ministro de Defensa británico, John Healey, intentó bajar la tensión en declaraciones al periódico The Times, destacando que Estados Unidos sigue siendo el principal socio económico y de seguridad del Reino Unido.
Healey precisó que más de 1,3 millones de británicos trabajan en empresas estadounidenses y que el Reino Unido es el mayor inversor extranjero en 21 estados de EE. UU.
Asimismo, reafirmó el compromiso de su administración para aumentar progresivamente el presupuesto de defensa hasta alcanzar el 3% del PBI para 2035 tal como se acordó en la cumbre de la OTAN en La Haya, aunque reconoció la complejidad del escenario financiero actual: "El mundo se ha vuelto más peligroso, las amenazas aumentan y estamos redoblando esfuerzos. Le toca al canciller y al primer ministro tomar las decisiones más difíciles".