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EL DIARIO digital
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Hay zonas incomunicadas y entre los desaparecidos hay casi turistas 400 extranjeros.
Un alud de lodo, hielo y rocas desencadenó inundaciones masivas repentinas que arrasaron parte de Nepal este miércoles, en la frontera en el Tibet. Las autoridades confirmaron hasta el momento al menos 98 muertos, 750 desaparecidos -en su mayoría, turistas- y graves daños en aldeas e infraestructura. El Gobierno nepalí declaró el estado de desastre por un plazo de tres meses.
El ministro de Asuntos Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, señaló que los primeros indicios apuntan a que un terremoto registrado por la mañana habría provocado un gran deslizamiento de tierra que bloqueó temporalmente el cauce del río Bhote Koshi en territorio tibetano, antes de que la acumulación de agua desencadenara la crecida.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) registró a las 08:52 hora local (23:52 del martes en Argentina) un sismo de magnitud 4,4 en la zona tibetana próxima a la frontera con Nepal, a una profundidad de 10 kilómetros y con epicentro a unos 77 kilómetros al nor-noroeste de la localidad nepalí de Kodari.
Decenas de edificios de varios pisos, camiones y furgonetas quedaron sepultados bajo vastas cantidades de lodo en el distrito de Nuwakot, una de las zonas más afectadas. Al menos 27 puentes fueron destruidos y una central hidroeléctrica sufrió graves daños. Además anegó 40 kilómetros de rutas.
La corriente arrastra edificios en Nepal
Los equipos de rescate recuperaron al menos 95 cadáveres en las zonas afectadas por la riada del norte de Nepal. La identificación de los fallecidos todavía no ha concluido, mientras continúan las labores para determinar el número total de víctimas y los daños provocados por el desastre, informó en un comunicado el Gobierno nepalí. Allí hay además casi turistas 500 desaparecidos.
El mismo balance oficial indicó que permanecían sin contacto 44 miembros del Ejército, 28 policías, 13 efectivos de la Fuerza Armada de Policía y 60 trabajadores de distintos proyectos hidroeléctricos.
Al otro lado de la frontera, las autoridades chinas informaron de al menos tres muertos y 265 desaparecidos en el condado tibetano de Gyirong, según un primer balance difundido por el medio estatal CCTV.
Hay casi 400 extranjeros desaparecidos
Un total de 484 turistas, entre ellos 391 extranjeros, permanecen sin contacto, según el último balance de las autoridades nepalíes.
Hasta el momento no hay reportes de ciudadanos argentinos. El desglose de extranjeros incluye 133 indios 47 estadounidenses, 33 británicos, 24 canadientes y 19 malasios. La lista publicada por el periódico nepalí Republica incluye también a ciudadanos de Bielorrusia, Finlandia, Francia, Alemania, Hungría, Irlanda, Israel, Lituania, Países Bajos, Nueva Zelanda, Portugal, Rusia, Singapur, Sudáfrica, España, Ucrania, Japón y Filipinas., incluye también a 24 canadienses y 19 malasios.
Según la Junta de Turismo, citando a operadores turísticos, la mayoría de los pasajeros se dirigían a Mansarovar, cerca de la frontera entre India y Nepal.
El mensaje del presidente de Nepal
"La noticia de la pérdida de vidas y propiedades causada por la repentina inundación en el río Bhote Koshi, que fluye a través de Rasuwa y Nuwakot, me ha entristecido profundamente. En esta hora de desastre, hago un llamado al gobierno, partidos políticos, organizaciones sociales, todas las agencias, incluida la de seguridad, y a los ciudadanos en general, para que intensifiquen las labores de rescate y socorro", posteó el presidente nepalí Ramchandra Paudel en su cuenta de X.
La masa de agua llegó hacia las 9:15 hora local (media hora después del sismo) al río Bhote Koshi desde la zona tibetana y golpeó con especial fuerza las localidades de Timure, Rasuwagadhi y Syabrubesi, según fuentes oficiales.
Las inundaciones causaron además daños en rutas, mercados, asentamientos y obras hidroeléctricas y obligaron a desplegar helicópteros y equipos de seguridad para las labores de búsqueda y rescate.

Las autoridades continúan evaluando el alcance de los daños y tratando de localizar a las personas desaparecidas.
Declaran el estado de desastre en la zona
El Gobierno de Nepal declaró este miércoles zona de desastre durante tres meses las áreas afectadas por la riada del río Bhote Koshi. La medida forma parte de un paquete de diez decisiones adoptadas por el Consejo de Ministros para reforzar las labores de rescate, asistencia y recuperación tras el desastre, según informó la Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA).
El Ejecutivo ordenó movilizar helicópteros del Ejército y de empresas privadas para rescatar a heridos y personas atrapadas, trasladarlas a lugares seguros y desplegar todos los recursos necesarios en la zona.
También dispuso atención médica gratuita para los heridos, alojamiento y alimentos para quienes hayan perdido sus viviendas y asistencia económica inmediata para las familias de los fallecidos, de acuerdo con la legislación vigente.
El Gobierno ordenó además reabrir cuanto antes las carreteras bloqueadas, restablecer el suministro de agua potable, electricidad y telecomunicaciones y movilizar recursos para la reconstrucción de las infraestructuras públicas dañadas.
La declaración de zona de desastre tendrá una vigencia de tres meses en las áreas afectadas del distrito de Rasuwa, según la resolución del Consejo de Ministros.
Graves daños en una central hidroeléctrica
La riada causó, además, "serios daños" a las instalaciones del proyecto hidroeléctrico Langtang Khola, cuya construcción acababa de concluir y que tenía previsto iniciar pruebas en los próximos días, según declaró el director del proyecto, Bijay Mohan Bhattarai, al periódico Katmandú Post.
Bhattarai añadió que se perdió el contacto con unas 60 personas que trabajaban en uno de los túneles del proyecto.
La Asociación de Banqueros de Nepal informó por su parte de que nueve sucursales bancarias fueron destruidas en Rasuwa y que no había podido establecer contacto con 26 empleados, según Kantipur.
"Una devastación como nunca vi"
En las imágenes compartidas por la policía de Nepal podía verse un río desbordado, barriendo a su paso varias casas en el distrito de Rasuwa. En otra imagen, tomada por la AFP, se apreciaba una vivienda rodeada de barro.
"Vi cómo las aguas se llevaban por delante ocho o nueve camiones, además de casas y personas", contó Suman Chalise, un profesor de 34 años, en la localidad nepalí de Nuwakot.
Vecinos evacuados miran la zona del desastre en el distrito de Nuwakot, en Nepal. Foto: EFEVecinos evacuados miran la zona del desastre en el distrito de Nuwakot, en Nepal. Foto: EFE
"Fue absolutamente desgarrador (...) Fui testigo de una devastación de tal magnitud que nunca había visto nada igual", añadió.
Otra teoría sobre el origen del desastre
Expertos climáticos del Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas, con sede en Katmandú, señalaron que la inundación repentina del miércoles pudo tener su origen en una avalancha procedente de un glaciar.
El río Lhende Khola, un afluente del río Bhotekoshi, registró su máximo nivel de crecida el miércoles, señalaron.
"El Lhende Khola se ha desbordado dos veces en 14 meses. Esta vez, el detonante fue una avalancha de hielo y roca procedente de un glaciar del lado nepalí que bloqueó el río y liberó una súbita crecida aguas abajo", explicó Saswata Sanyal, especialista en reducción del riesgo de desastres del grupo de investigación climática.
"Debido al calentamiento atmosférico en el Himalaya, la alerta temprana es la primera línea de adaptación", añadió.
La región del Himalaya, que atraviesa Nepal y varios países cercanos, incluida India, es especialmente vulnerable a las lluvias intensas, las inundaciones y los deslaves porque se está calentando más rápido que el resto del planeta debido al cambio climático provocado por el ser humano. Las investigaciones han mostrado que los fenómenos meteorológicos extremos, incluidas las olas de calor, las lluvias intensas y el derretimiento de los glaciares, se han vuelto más frecuentes en la región.
Investigadores de Katmandú hallaron hace poco que los glaciares en toda la región del Hindu Kush Himalaya se están derritiendo a un ritmo acelerado, con tasas de pérdida de hielo que se han duplicado desde 2000, principalmente debido al aumento de las temperaturas globales y al cambio climático.