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EL DIARIO digital
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El malestar de los vecinos y vecinas en el barrio residencial Villa Martita escaló de nivel y ya adquirió volumen político. Tras casi un mes de reclamos ininterrumpidos por constantes desbordes cloacales, la "solución" técnica implementada por el municipio santarroseño encendió todas las alarmas: la instalación de un caño de desvío que vuelca los efluentes crudos directamente al cuenco pluvial ubicado frente a la Ruta Nacional 5.
El foco del conflicto se localiza en la intersección de la avenida Presidente Illia y la calle Fernández Herrero, un punto crítico donde existe una boca de registro que ha sido reparada de forma reiterada sin resolver el colapso estructural de fondo. Ante la falta de respuestas definitivas y las intensas gestiones que incluyeron reuniones entre frentistas y concejales, las cuadrillas municipales optaron en la última semana por conectar la cañería averiada con una alcantarilla pluvial.
A través de ese conducto, las aguas servidas cruzan por debajo de la calzada nacional y descargan sin ningún tipo de tratamiento en el cuenco situado dentro del predio de la Colonia Penal (Unidad 4).
Temor por el verano y alarma ambiental

La maniobra generó la inmediata indignación de los vecinos, quienes temen que la acumulación de efluentes a cielo abierto vuelva irrespirable el sector con el aumento de las temperaturas estivales. Sin embargo, la mayor preocupación radica en el impacto ecológico: el vertido se realiza sobre un área sensible declarada como zona de recarga del acuífero Santa Rosa-Anguil, principal fuente de reserva hídrica de la capital pampeana.
Desde el ámbito legislativo comunal, el concejal Diego Camargo (UCR) salió al cruce de la gestión municipal tras corroborar la maniobra en el lugar. "Es una muestra más de lo que se vive en Santa Rosa y de lo poco que le interesa al Intendente el cuidado del ambiente y la salud", disparó el edil a través de un duro comunicado.
Camargo cuestionó la pasividad oficial y advirtió que la medida provisoria amenaza con volverse permanente: "Pensamos que sería una cuestión transitoria, pero los días pasan y los líquidos cloacales siguen siendo derivados hacia el cuenco en la zona de reserva del acuífero. Instalaron un caño que conecta la boca de registro con la alcantarilla pluvial sin tratamiento, generando graves riesgos sanitarios".
En ese sentido, el legislador opositor contrapuso la falta de soluciones estructurales con la distribución del gasto público municipal: "Recursos hay, está a la vista, pero los usan para bancar el despilfarro. ¿Qué espera el Municipio para detener estos vertidos, sanear el área y dar una solución definitiva?".
Mientras las respuestas desde la comuna se hacen esperar, en Villa Martita exigen el cese inmediato del vertido y la reparación integral de la red colectora antes de que el cuadro ambiental y sanitario se vuelva irreversible.