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EL DIARIO digital
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En medio de profundas muestras de dolor y un colorido homenaje, familiares, allegados, compañeros de Defensa Civil y miembros de la Peña de Boca despedieron en el cementerio local los restos de Cristian Muñoz, el brigadista de 36 años asesinado a balazos durante la madrugada del pasado viernes 18 de septiembre frente a la Escuela 217 del barrio Matadero.
La despedida tuvo un sello marcadamente emotivo y singular: el cortejo y el último adiós en la necrópolis estuvieron acompañados por cánticos xeneizes, banderas y bengalas azul y oro, reflejando las dos grandes pasiones que marcaron la vida del trabajador estatal, abocado a las tareas de emergencia comunitaria y al acompañamiento del club de sus amores.
El crimen ocurrió en la intersección de la Avenida Circunvalación y la calle Congreso. Según los peritajes del personal del Servicio de Emergencias Médicas (SEM) y la Agencia de Investigación Científica (AIC), la víctima recibió un disparo de arma de fuego a corta distancia en la vía pública. Las cámaras de seguridad del sector y los testimonios recabados por la Seccional Primera permitieron reconstruir la secuencia de los hechos y confirmar una posible hipótesis de conflicto o enemistad previa entre el agresor y la víctima.
Pocas horas después del ataque, la Policía concretó un operativo que derivó en la detención de Hugo Argüello, un hombre con antecedentes penales señalado como el presunto autor material del disparo.
Durante la audiencia de formalización, el fiscal Cristian Alejandro Ramón Casais imputó a Argüello por el delito de "homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego, en concurso real con portación de arma de fuego sin la debida autorización legal". Ante el pedido de la fiscalía para resguardar las medidas de prueba pendientes y evitar riesgos procesales, el Juez de Control, Carlos René Ordás, dio lugar al planteo y dictó la prisión preventiva del acusado por el término de 60 días mientras avanza la instrucción de la causa.