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EL DIARIO digital
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Carlos Calamar Rincón, popularmente conocido como "Corsini" era integrante de un apellido y una estirpe familiar que conformaron Orlando, Alfredo y Mario Rincón, ligada a la historia futbolística del club auriazul..
Hijo de María Guillermo Rincón y María Olaechea llegados desde Anguil, creció en la cultura del trabajo, cuando era necesario aportar desde chico al ingreso familiar. Su apodo nació en su juventud, cuando daba serenatas guitarra en mano evocando al cantor de tangos Ignacio Corsini. Radicado en Villa Alonso, vivió en "la esquina de los Rincón" (Pueyrredón y San Jorge) y luego instaló su hogar y taller frente al Club Belgrano.
Su vínculo con el fútbol dejó una huella imborrable en Santa Rosa. Surgido de los potreros del Parque Oliver, fue fichado para All Boys por José Regazzoli junto a su hermano El Vasco (Orlando) y a Chiquito Sardiña. Como futbolista, se caracterizó por su gran habilidad y olfato goleador. Con la camiseta auriazul compitió en torneos nacionales, jugó en La Bombonera y fue capitán del seleccionado de la Liga Cultural ante Boca Juniors y River Plate. Tuvo también un breve paso por Belgrano.
Como director técnico a fines de los 60 y en los 70, fue de los primeros "estudiosos" de la táctica y la preparación física. Destacó como innovador al ser el primer DT de la zona en incorporar un cuerpo médico a los planteles con el médico Juan Carlos Martigani. Fue múltiple campeón dirigiendo a All Boys, sacó campeón a Uriburu en la Liga de la Ruta 5 en 1960, y dirigió a Atlético Santa Rosa y Belgrano.
A la par del fútbol, Carlos construyó una extensa carrera carpintera. Recibido de oficial carpintero en 1953 en la ENET 1, trabajó en talleres como Mazzoni, Molleker, Novak y Casa Sastre. En 1960 ingresó a Vialidad Provincial, jubilándose en 2002 como jefe carpintero.
Enamorado del aroma y las formas de la madera, fue un artesano excepcional que trabajó el caldén como pocos. En su taller moldeó ajedreces, escudos y trofeos . Sus obras llegaron a personalidades como la ex presidenta Cristina Fernández, Mercedes Marcó del Pont y Guillermo Moreno, e incluso el obispo Mario Poli proyectó aprender el oficio en su taller.
Lo despiden sus hijos, María Lis y Gusi quien continuó su oficio artesanal, y de sus nietos Nicolás, Romina, Lucas y Camila.