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EL DIARIO digital
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En la política pampeana, donde cada gesto se mide en milímetros y cada silencio pesa más que una declaración formal, una sola imagen alcanza para alterar la temperatura del peronismo provincial. La vicegobernadora Alicia Mayoral sorprendió en sus redes sociales al publicar una fotografía reciente junto al exgobernador Carlos Verna, bajo una consigna tan simple como contundente: "Una buena manera de comenzar la semana".
La reaparición pública del conductor de la Línea Plural -el gran ordenador de la política interna desde su reducto en General Pico- no es un dato menor. La postal cobra un valor estratégico superlativo al darse en un contexto de altísima ebullición partidaria, marcado por el reciente desembarco de "Fuerza Pampa" y la proliferación de precandidaturas tempranas para la gobernación en 2027.
En momentos donde sectores del interior y dirigentes de peso intentan armar rancho aparte para tensionar las negociaciones con la conducción santarroseña, Mayoral eligió exhibir su máxima carta de respaldo político. La vicegobernadora, una de las figuras con aspiraciones dentro del esquema vernista de cara al recambio del próximo turno electoral, dio un golpe de efecto.
El mensaje implícito hacia la tropa propia y extraña parece claro: mientras la dirigencia debate la caducidad de los viejos sellos y el desgaste de la liturgia tradicional, el liderazgo de Verna sigue siendo el eje sobre el cual orbita cualquier arquitectura de poder seria en la provincia.
En los despachos oficiales y las intendencias del interior, la publicación fue leída de inmediato como una señal de ordenamiento y volumen político.
Por un lado, la foto ratifica que el alineamiento con el exmandatario no se negocia y que cualquier intento de renovación dentro del peronismo deberá contar con el aval o, al menos, con la venia del histórico caudillo piquense.
Por otro lado, frente al avance de propuestas alternativas y el descontento que empieza a canalizarse por fuera de la estructura tradicional del PJ, Mayoral buscó mostrar músculo y cercanía con la máxima referencia del partido.
En una provincia donde la carrera hacia 2027 ya largó de hecho, la irrupción de Verna en las redes de Mayoral funcionó como un recordatorio para todos los aspirantes: las ambiciones son válidas, pero en el peronismo pampeano las acciones cotizan según quien se siente a la mesa.