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EL DIARIO digital
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El desahogo tras el pitazo final del partido entre Argentina e Inglaterra no fue uno más. Para miles de argentinos tuvo una carga histórica y emocional imposible de disimular, pero para quienes llevaron sobre sus hombros la defensa de nuestra soberanía en las islas, el partido se vivió con el corazón en la garganta.
Ese sentimiento puro y a flor de piel quedó retratado en una de las postales más conmovedoras de la jornada, registrada en un video que un lector compartió con la redacción de El Diario.
El protagonista de la escena es Carlos Ortiz, excombatiente de Malvinas, quien se fundió en un abrazo eterno, apretado y cargado de lágrimas con su hija.
Las imágenes muestran el llanto desconsolado de un padre contenido por el amor de su hija, un instante de profunda intimidad familiar.
Para Ortiz y su familia, las lágrimas mezclaron la alegría deportiva con el peso de la memoria y el orgullo de la causa Malvinas, en un homenaje silencioso pero potente.