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EL DIARIO digital
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Un informe elaborado por la Fundación Tejido Urbano, en base a datos del Censo Nacional 2022, ubicó a General Pico y al aglomerado Santa Rosa-Toay entre las diez ciudades argentinas con mejores condiciones de hábitat urbano. La ciudad norteña alcanzó el tercer puesto del ranking nacional, mientras que la capital pampeana se ubicó en el sexto lugar, consolidando a La Pampa como una de las provincias con mejores indicadores habitacionales del país.
El estudio construyó un Índice de Hábitat Urbano (IHU) para las 80 ciudades argentinas de más de 50 mil habitantes, considerando variables como hacinamiento, calidad de las viviendas, acceso a servicios básicos, seguridad en la tenencia y acceso a la propiedad. El promedio nacional fue de 6,2 puntos sobre un máximo de 10, mientras que General Pico obtuvo 8,16 y Santa Rosa-Toay alcanzó 7,91.
Según el ranking, las ciudades con mejor desempeño fueron Río Tercero (Córdoba), San Francisco (Córdoba), General Pico, Villa María (Córdoba), Tres Arroyos (Buenos Aires), Santa Rosa-Toay, Río Cuarto (Córdoba), Chacabuco (Buenos Aires), Tandil (Buenos Aires) y Rafaela (Santa Fe).
Fortalezas habitacionales
El informe destaca que las ciudades pampeanas sobresalen por registrar niveles muy bajos de vulnerabilidad en los indicadores habitacionales más críticos.
En el apartado de viviendas irrecuperables aquellas que no reúnen condiciones mínimas de habitabilidad, como ranchos, casillas o piezas de inquilinato General Pico aparece entre las mejores ciudades del país, mientras que Santa Rosa también integra el grupo de menor vulnerabilidad. En ambos casos, este tipo de viviendas representa menos del 1,2% del total de hogares.
La situación es similar en los indicadores de vivienda compartida y hacinamiento crítico. El estudio señala que Santa Rosa y General Pico forman parte del grupo de ciudades donde menos familias deben compartir una misma vivienda y donde el hacinamiento afecta a una proporción mínima de hogares, inferior al 1,5%.
También se destacan en el indicador de viviendas deficitarias recuperables, que contempla hogares con problemas de infraestructura mejorables, como falta de pisos adecuados o sanitarios. General Pico y Santa Rosa figuran entre las ciudades con menor incidencia de este déficit en todo el país.
La contracara: el acceso a la vivienda propia
Pese a los buenos resultados generales, el informe advierte que las ciudades con mejores condiciones de hábitat suelen enfrentar un desafío creciente vinculado al acceso a la propiedad.
Los investigadores observaron que localidades con bajos niveles de precariedad habitacional presentan una mayor proporción de hogares inquilinos. Este fenómeno, que también alcanza a Santa Rosa y General Pico, refleja las dificultades crecientes para acceder a una vivienda propia, una tendencia que se repite en gran parte del país.
"El componente vinculado a la falta de acceso a la propiedad responde a una dinámica distinta del resto de las vulnerabilidades", señala el informe, al explicar que muchas ciudades con excelentes indicadores habitacionales exhiben simultáneamente una elevada presencia de hogares que alquilan.
Una provincia entre las mejor posicionadas
El trabajo concluye que existe una marcada diferencia territorial en la Argentina. Mientras las ciudades del norte concentran los niveles más altos de vulnerabilidad habitacional, las localidades de la región central particularmente de La Pampa, Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos muestran los mejores indicadores de hábitat urbano.
En ese contexto, General Pico y Santa Rosa-Toay aparecen como dos de los ejemplos más sólidos de calidad habitacional y urbana del país, respaldadas por bajos niveles de hacinamiento, escasa presencia de viviendas precarias y una reducida incidencia de déficits habitacionales estructurales.