La Pampa

El Frigorífico Pico reabre sus puertas y regresan a trabajar más de 400 operarios

La planta ubicada en Trenel ocupa a unos 400 empleados
La planta ubicada en Trenel ocupa a unos 400 empleados.
Desde el próximo jueves, la planta ubicada en Trenel faenará unas 400 cabezas diarias, destinadas tanto al mercado interno como a la exportación.

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EL DIARIO digital

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La noticia más esperada por el sector industrial y laboral del norte pampeano finalmente se concretó. Tras meses de profunda incertidumbre, el Frigorífico Pico reabrirá sus puertas el próximo jueves 11 de junio, marcando el regreso a la actividad de una planta clave y devolviendo la estabilidad laboral a más de 400 familias de la región.

El anuncio formal fue realizado por el secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria de la Carne, Dardo Loza, quien detalló las complejas negociaciones que permitieron destrabar el conflicto.

 "Después de tanta lucha, tanta angustia y tristeza, llegó esta noticia. Las 400 familias que estaban sin trabajo vuelven a tener futuro", manifestó Loza en diálogo con el potal En Boca de Todos.

De acuerdo con el esquema operativo pautado, los operarios ingresarán de manera simultánea prácticamente desde la primera jornada. La reactivación se iniciará formalmente el jueves 11 con las tareas de faena y continuará al día siguiente con el sector de desposte.

Se prevé una faena de arranque de entre 350 y 400 cabezas diarias, con la proyección de incrementar el número de forma escalonada.

La planta, que cuenta con instalaciones modernizadas, orientará su perfil hacia el mercado de exportación, sin descuidar el abastecimiento del consumo interno y la provisión a carniceros locales que aguardaban la reapertura.

El fin de la incertidumbre

Durante el período en que la planta permaneció inactiva, el personal continuó percibiendo sus haberes de convenio, aunque el impacto psicológico de la paralización era el principal escollo diario.

"Una cosa es cobrar sin trabajar y otra es tener el sueldo y asistir al trabajo. Había mucha desesperación, los compañeros venían a tomar mate y decían: 'yo quiero trabajar'. Esa incertidumbre era lo peor", graficó el dirigente sindical sobre los meses de espera.

Finalmente, Loza reconoció que el proceso para alcanzar el acuerdo con el nuevo esquema corporativo demandó intensas gestiones que corrieron riesgo de frustrarse en reiteradas oportunidades. "Costó muchísimo. Fueron negociaciones constantes, incluso de noche. Los inversores aparecían y se caían. Era un tire y afloje permanente, pero finalmente se logró", concluyó, ponderando el valor estratégico de la firma para la economía de General Pico y de toda La Pampa.

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