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EL DIARIO digital
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El trágico despiste de una familia de 25 de Mayo en el cruce de la Ruta Nacional 35 y la Provincial 14 disparó las estadísticas correspondientes al mes de junio sobre víctimas fatales en siniestros viales. En ese hecho, ocurrido el 22 de junio en el Bajo giuliani, a pocos kilómetros de Santa Rosa, fallecieron 4 de las 5 mujeres que circulaban en una Ford EcoSport que pasó de largo en el cruce y terminó dentro de la laguna. Solo sobrevivió la conductora, que transportaba a sus cuatro hermanas. Ese siniestro vial fue de los más graves de los últimos cinco años.
Diez días antes, un camión y un VW Gol chocaron en la Ruta Nacional 5, a metros del acceso a la localidad de Anguil. Por el impacto, el conductor del auto murió en el acto.
Estas cinco víctimas representaron un salto importante en las estadísticas ya que en el mismo mes de 2025 sólo se había producido una muerte: el 30 de junio del año pasado, una mujer de aproximadamente 30 años falleció este lunes tras protagonizar un grave siniestro vial en el casco urbano de Quemú Quemú. La víctima viajaba como acompañante en una motocicleta y sufrió heridas de extrema gravedad. Falleció en el Hospital Gobernador Centeno de General Pico.
Al analizar el quinquenio más reciente (2022-2026), se observa una estabilidad relativa con un promedio de 3,4 muertes por mes de junio, aunque con oscilaciones marcadas entre períodos consecutivos. A los datos mencionados de 2026 y 2025, se puede agregar que en 2022 hubo 4 víctimas fatales, en 2023 fueron 5 y 2024 tuvo 2.
Entre 2023 y 2025 se consolidó un descenso progresivo, alcanzando en 2025 la cifra técnica más baja del historial (compartida con 2002 y 2021). Sin embargo, el reciente mes de junio de 2026 quebró esa tendencia a la baja con un repunte que elevó la cifra nuevamente a 5 víctimas fatales, igualando el registro de 2023 y encendiendo otra vez las alarmas de las autoridades de seguridad vial en la provincia.
Patrones
El análisis de la siniestralidad vial en la provincia de La Pampa permite identificar patrones y evaluar el impacto de las políticas de prevención a lo largo del tiempo. Al focalizar el estudio en el mes de junio durante las últimas dos décadas y media (período 2000-2026), los datos estadísticos revelan un comportamiento marcadamente irregular, con picos de extrema gravedad y períodos de notable descenso en el número de vidas perdidas en las rutas y calles pampeanas.
En total, el mes de junio ha acumulado 115 víctimas fatales desde el comienzo del milenio hasta el presente año.
Al revisar la serie histórica completa de los últimos 27 años, se observa que la distribución de muertes en siniestros viales durante el sexto mes del año no sigue una tendencia lineal. El registro histórico sitúa a fines de la primera década del siglo como el momento de mayor luto para la provincia en este mes en particular. El año 2009 lidera la trágica estadística con un pico de 12 víctimas fatales en apenas 30 días, seguido muy de cerca por el año 2017, cuando se constataron 11 fallecimientos.
En una tercera línea de gravedad se ubica el año 2012, que registró 8 muertes. Estos tres períodos representan de forma conjunta casi un tercio del total de los decesos analizados en la serie histórica, lo que evidencia concentraciones críticas de siniestros de gran magnitud (habitualmente colisiones múltiples o vuelcos en rutas nacionales) en dichos años.